Jobabo. – No se trata de una exageración desmedida, ni mucho menos una apología a la presencia de plantas indeseables en las carreras y caminos vecinales del municipio, sino más bien de un fenómeno de larga data, agudizado en los últimos años por la falta de mantenimiento.
De acuerdo a las estadísticas, hace más de tres años desapareció la brigada de viales encargada de la chapea de las laterales de las vías de acceso a la localidad, por falta del financiamiento necesario con esos fines, lo que trajo como consecuencia que la mayoría de los tramos de la carretera hacia Colombia y parte de Las Tunas estén, prácticamente cerrados y con serias afectaciones para conductores de medios de transporte.
Pero, los más preocupantes en tal sentido, son la mayoría de los caminos rurales del municipio, ejemplo: Bracito, El Níspero, Ramírez y Santa Rosa, por solo mencionar los más críticos.
Y es que después de desaparecida la brigada de viales de la que disponía la otrora industria azucarera local, también se extinguieron las aspiraciones de lograr que nuestros caminos puedan exhibir una vista diferente, sin obstáculos e interrupciones que limiten la visibilidad y el tránsito vehicular y peatonal.
Una de las variantes que pudiera aplicarse ante el grabe asunto es la movilización los fines de semana de los recursos humanos para la chapea de los laterales de las vías de acceso, lo cual se requiere el mínimo empleo de combustible porque no se utilizarían tantos equipos mecanizados.
Todo tipo de camino o carretera debe contar con suficiente visibilidad para los conductores de los medios de transporte a fin de evitar accidentes con las consecuencias fatales que ello entraña. En eso debiera pensarse y actuar responsablemente y en consecuencia.



