Jobabo. – El programa de la vivienda en el municipio prosigue con severas afectaciones, al no disponerse de los principales aseguramientos que sustentan la construcción de los inmuebles.
Siguen siendo los principales obstáculos, en tal sentido, los pocos niveles de cemento industrial asignado a la localidad, así como del acero necesario para el levante de muros, el cerramento y el resto de las acciones que requiere la ejecución de las obras previstas en los planes de este año.
Dentro del programa de la vivienda cobra especial significación la construcción de las llamadas células básicas o subsidios para personas de baja solvencia económica, los cuales se mantienen prácticamente paralizadas desde hace más de tres años por las causas descritas.
Otro de los subprogramas, no menos importante y detenido igualmente, resulta la compra o ampliación de viviendas para las madres con más de tres hijos menores de catorce años, aprobado mediante acuerdo del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros desde hace cerca de ocho años.
En tal sentido, a principios se dieron algunos pasos, pero la crisis energética, acompañada de otras limitantes objetivas se encargaron de frenar ese propósito, al extremo de solo asegurar en etapas anteriores unos cinco casos de más de doscientos registrados por la dirección general de salud pública en el municipio.
Igual suerte corren el fondo paralizado, para el cual tampoco existen asignaciones de recursos esenciales, así como por esfuerzo propio, al no existir desde hace algunos años presencia de materiales en las dos tiendas del Comercio designadas con esos fines.



