La identificación de personas vulnerables, los ingresos familiares y la situación laboral de los integrantes del hogar son algunos de los elementos que se tienen en cuenta por la Dirección de Trabajo y Seguridad Social de Jobabo, para determinar quiénes pueden acceder a las ayudas sociales.
Durante una conversación con la Directora Municipal de esta entidad, Kenia González Salgado, explicó los procedimientos utilizados para identificar a las personas y familias que necesitan mayor protección, en medio de las transformaciones económicas y sociales.
La política actual busca subsidiar a las personas y no a los productos, priorizando a quienes enfrentan situaciones más difíciles, para ello, se establecieron ocho perfiles prioritarios: Personas protegidas por la Asistencia Social, mujeres mayores de 60 años que v iven solas, hombres mayores de 65 años que viven solos.
Mujeres embarazadas, niños y niñas de hasta cinco años, menores de edad con bajo peso, niños y adolescentes con enfermedades crónicas, madres con tres o más hijos que sean jefas de hogar y responsables de su sostenimiento económico. Además, existe un noveno perfil abierto para evaluar otras situaciones de vulnerabilidad detectadas en las comunidades. Detalló la directiva.
La que agregó, que tener uno de estos perfiles no garantiza automáticamente recibir la ayuda. Cada caso debe someterse a una evaluación de sus condiciones económicas, familiares y sociales. El ingreso familiar, un elemento decisivo, como referencia inferior a 4 mil pesos mensuales por persona dentro del hogar.
Para calcularlo se consideran no solo los salarios y pensiones, sino también las remesas, pensiones alimenticias y otros aportes económicos que por diferentes vías reciba regularmente la familia. Asimismo, se analiza la existencia de personas desvinculadas del trabajo que estén en condiciones de incorporarse al empleo, considerado por las autoridades como una de las principales vías para superar determinadas situaciones de vulnerabilidad. Explicó González Salgado.
La que deja claro, que, el proceso de identificación no depende exclusivamente del trabajador social. También participan representantes de los CDR, delegados del Poder Popular y otros factores comunitarios, que intervienen en la evaluación de las condiciones de cada hogar.
La vulnerabilidad no siempre es permanente. Una persona puede necesitar protección durante determinado período y dejar de recibirla si mejoran sus condiciones de vida. También precisó que las personas pueden acercarse a los representantes de su comunidad para plantear situaciones que consideren merecedoras de evaluación.



