Los 7 de diciembre son dolorosos para el pueblo de Jobabo. Una jornada que resume valentía, sacrificio, deuda con la historia y un profundo homenaje a quienes con su sangre abonaron la libertad de Angola.





Los 7 de diciembre son dolorosos para el pueblo de Jobabo. Una jornada que resume valentía, sacrificio, deuda con la historia y un profundo homenaje a quienes con su sangre abonaron la libertad de Angola.





Defensor de la cultura, las tradiciones y las buenas costumbres que caracterizan a los jobabenses, Alcibíades Avalo Villa camina las calles de Jobabo con paso lento, mirada aguda y una voz tenue al saludar a sus amigos e interactuar acerca del beisbol del que es apasionado.
Encuentra la inspiración por doquier, cual amante de la décima comenta Avalo Villa “las décimas son mi hobbie preferido, compongo una a diario”.
Y es que desde pequeño desarrolló el gusto por las rimas y el fluir de las palabras para revelar historias, disfrutó durante sus primeros doce años del aire limpio y el hábitat de Zabalo un manjar que brinda a las almas de artistas razones para convertir a la naturaleza en parte de su obra.
“Mi infancia transcurrió en Zabalo, soy el quinto de ocho hermanos, me dedico a la décima desde que tenía alrededor de nueve o diez años inspirado por un tío. A propósito, tengo una décima que le dediqué a mi infancia y mi nacimiento”.
Nací en un batey sombrío, encima de un taburete,
y no tuve otro juguete que caracoles de río.
Mi madre y el padre mío, que temprano comenzaban las labores,
me acunaban en un corral de bambú
y el sonido del sijú como música me daban.
¿Específicamente qué fue lo que estudió?
“Estudié teatro y después dirección artística, las distintas etapas de mi vida las he dedicado al mundo de la cultura, he preparado actos públicos, espectáculos y eventos como las Jornadas Cucalambeanas.
Me fascina escribir, tengo escrito alrededor de 100 cuentos, 40 crónicas sobre el pueblo de Jobabo, un libro de Versos Libres que lo llamo Más Allá del Otoño y un poco más de 400 décimas.
Voy a cumplir 60 años de edad y tengo casi 40 años de vida artística, hoy varias enfermedades me limitan a continuar desarrollándome como quisiera, pero sigo aportando desde mi organización la ACLIFIN y desde la Casa de la Cultura, mi segunda casa”.
Expresó que la Casa de la Cultura Perucho Figueredo Cisneros es su segunda casa ¿qué lo hace pensar de esa manera?
“En la Casa de la Cultura tengo mis mejores amistades, incluso mi hijo es músico en la banda de conciertos y trabaja en la Casa de la Cultura al frente de la cátedra de música.
Fue la institución que me acogió desde que regresé a Jobabo y aunque he salido esporádicamente a trabajar en otros lugares, como en el Plan Turquino, en La Habana, en la Casa de la Cultura de Puerto Padre, retorné a Jobabo y la Casa de la Cultura me acogió por eso es mi segunda casa”.
Al comentarle mi intensión de entrevistarlo sus ojos brillaron recordó los años fundacionales de Radio Cabaniguán y a los compañeros que junto a él comenzaron a forjar el camino de la Voz de historia y tradiciones.
“Soy fundador de Radio Cabaniguán, varios de los programas que aún existen fueron creados por mí, cuando converso con los compañeros de Cabaniguán, me siento en familia.
Con la radio me une un lazo, participé como corresponsal voluntario desde los años 80 y tanto, que existía aquí en Jobabo un amplio movimiento de corresponsales voluntarios, junto a Leonardo Saldívar, Roberto Domínguez, José Ramón Castro, Leonardo Murillo, teníamos un fortalecido grupo y nos encargábamos de cubrir todo lo que en temas periodísticos sucedía en el territorio.
Luego pasamos cursos como narrador y comentarista deportivo nos graduamos en el año 94, y comenzamos a ejercer a partir de que se inauguró la emisora de manera profesional como periodista y artista dentro del sistema de la radio”.
Usted mantiene una participación activa desde la Asociación Cubana de Personas con Discapacidad Físico-Motora ACLIFIM. Cuénteme sobre su labor en la asociación.
“Ingresé a la ACLIFIM hace alrededor de cinco años porque sufrí un accidente. Allí ocupé el cargo de vicepresidente para las relaciones públicas, luego pasé a atender la esfera de cultura y ahora funjo como miembro activo porque los problemas de salud me impiden seguir ocupando los cargos de responsabilidad. Estaré activo hasta donde las enfermedades lo permitan”.
Las ganas de contribuir a la cultura y su espíritu de artista le han propiciado a Avalo imponerse a las adversidades.
“La enfermedad de Parkinson, me aqueja en la locomoción, comenzó hace un año y tanto, pero llevo 30 años como un paciente diabético e hipertenso, pero son cosas que no me detuvieron nunca para mi labor artística.
Sin embargo, ahora con la situación de esta enfermedad, sí presento problemas de locomoción, prácticamente ya no puedo escribir, pero siempre tengo en mente la positividad de lo que he hecho y lo que puedo hacer todavía, mientras hable y gesticule continuaré aportando a la cultura.
Tengo un hijo y un nieto que son mi inspiración. Ahora viene la jornada de la cultura cubana en diciembre y voy a seguir apoyando la cultura en lo que sea necesario, lo que no puede escribir lo dicto, pero los compañeros de cultura saben que pueden contar conmigo en cualquier momento y la emisora también”.
Sin dudas Alcibíades Avalo Villa continuará aportando a la cultura jobabense y lo podremos ver paseando por parque, recitando una décima o contando una historia.
San Luis, Santiago de Cuba.- El Hormiguero, La Cristina, Boniatico, Guineo Morado y Estrella Roja son barrios del municipio de San Luis en la provincia de Santiago de Cuba cuyos habitantes han sido testigos en los últimos días del esfuerzo y la laboriosidad de los trabajadores de la Empresa Eléctrica de Las Tunas.
Más de 20 días llevan laborando por esos intrincados parajes los integrantes del contingente Mayor General Vicente García González en la recuperación de los daños provocados por el Huracán Melissa, en ese oriental territorio.
La propia magnitud de esos daños, unido a la topografía de la zona y lo intrincado de varios parajes han sido la causa de que 36 días después de los estragos de Melissa la recuperación se encuentre al 86 por ciento.
Ante el empuje de la naturaleza se ha impuesto una vez más la intransigencia y voluntad de estos hombres los cuales entre juventud y experiencias comparten faenas de hasta 12 horas de labor diaria pues deben viajar en ómnibus desde la capital indómita a realizar sus labores en dichas comunidades.
Para Carlos Velázquez con 36 años de labor como liniero y hoy jefe de brigada lo visto aquí sobrepasó todas las expectativas: «si bien la experiencia acumulada en otros eventos de este tipo nos ha permitido laborar en condiciones sumamente difíciles esta vez no ha sido menor».
Edisner Rondón es un reconocido jefe de brigada de la Unidad Empresarial de Base (UEB) del municipio de Las Tunas, junto a él Ubisley, Frank y Ernesto y para ellos, al igual que el resto de los integrantes del contingente, hay un solo compromiso, no regresar hasta devolver la luz al último de los Sanluiseros.
«Es sorprendente como después de llevar más de un mes sin electricidad estas personas te reciben, brindan una taza de café, un refresco o lo que puedan y lo hacen con esa humildad que caracteriza a estos lugareños y que aún en tan difíciles condiciones no han perdido», relataba Leonardo uno de los encargados de cubrir la retaguardia y garantizar la alimentación.
David Arturo Núñez Caballero es el jefe de operaciones de la UEB del municipio de Colombia, la añoranza por abrazar a su pequeño de cinco meses lo impulsa junto al resto de los integrantes de las dos brigadas que dirige para restablecer en el más breve tiempo el servicio a la comunidad de El Cañón en la carretera de San Luis al Puerto de Boniato.
Muchas son las experiencias, las anécdotas y los testimonios de estos hombres que dejaron atrás sus familias, como otras tantas veces lo han hecho, para devolver la vitalidad de un servicio que si bien hoy a causa de la crisis energética que atraviesa el país no satisface las demandas que de el se exigen sigue demostrando que al final del túnel siempre esta la luz.
Las unidades productivas del sector agropecuario de Jobabo impulsan a ritmo acelerado la contratación para 2026, con el objetivo de alcanzar un equilibrio entre la producción y la demanda local y provincial. Se busca, además, mejorar la gestión organizacional del proceso para no repetir los errores del ciclo anterior.
La primera fase, centrada en la contratación y conciliación entre las juntas directivas de las cooperativas y sus asociados, está prácticamente completada. Actualmente, el trabajo se concentra en la revisión de proformas y los aspectos legales, a fin de finalizar la contratación entre las formas productivas y las entidades comercializadoras.
Se ha dado especial prioridad a potenciar el papel de la empresa agroindustrial, que cuenta con cerca de medio centenar de usufructuarios asociados. Este modelo, de gestión similar al cooperativo, permite un compromiso más enfocado en la cooperación y la asignación de recursos, lo que debe impulsar los volúmenes de entrega.
Según los pronósticos, para el 10 de diciembre debe quedar completada la contratación entre productores y sus unidades, y antes del 15 de diciembre la rúbrica entre entidades. Es vital superar las 12 mil toneladas de productos agrícolas para cubrir la demanda local y los compromisos provinciales, así como elevar los bajos volúmenes actualmente comprometidos con Acopio.
Un aspecto complejo es la contratación ganadera. Aunque en cifras se acerca a la demanda, presenta el reto de conciliar los intereses de los productores con los compromisos de los comercializadores, especialmente en garantizar pagos oportunos para evitar problemas como los persistente en el sector lácteo.
Las unidades productivas agropecuarias de Jobabo aceleran la contratación para el ciclo 2026, con el objetivo de equilibrar la producción con la demanda local y provincial. La estrategia incluye una mejora en la gestión organizacional para evitar los errores del período anterior.
No obstante, el atraso es considerable a esta altura: a solo cinco días de la fecha límite, Jobabo ha formalizado únicamente el 10% de los contratos con los usufructuarios de tierra. Es decir, de un total de 2.608 productores, solo se han concretado 269 acuerdos. Este rezago sitúa a Jobabo, junto al municipio de Colombia, como los más atrasados de la provincia de Las Tunas.
La primera fase del proceso, centrada en la contratación y conciliación entre las juntas directivas de las cooperativas y sus asociados, está prácticamente concluida. En la actualidad, los esfuerzos se concentran en la revisión de proformas y los trámites legales, necesarios para finalizar los contratos entre las formas productivas y las entidades comercializadoras.
Se ha otorgado prioridad al fortalecimiento del papel de la empresa agroindustrial, que agrupa a cerca de medio centenar de usufructuarios. Este modelo, de gestión similar al cooperativo, busca un compromiso más sólido en la cooperación y la asignación de recursos, lo que debería traducirse en un aumento de los volúmenes de entrega.
Los plazos establecidos prevén completar la contratación entre productores y sus unidades para el 10 de diciembre, y la firma con las entidades antes del día 15. La meta es superar las 12 mil toneladas de productos agrícolas para cubrir la demanda del territorio y los compromisos provinciales, además de incrementar los bajos volúmenes actualmente comprometidos con Acopio.
Un capítulo complejo lo representa la contratación ganadera. Aunque en términos numéricos se aproxima a lo requerido, enfrenta el desafío de armonizar los intereses de los productores con los compromisos de los comercializadores. Un punto crítico es garantizar pagos oportunos, clave para evitar problemas persistentes como los registrados en el sector lácteo.
Bajo la premisa de atender al que lo necesite no solo es parte del deber sino de la fidelidad, se realizó este miércoles en la plaza 30 de Diciembre de Jobabo el acto por el Día de la Medicina Latinoamericana.
En el marco de esta celebración en la cual participaron decenas de trabajadores del sector de la salud se le otorgó la Distinción Manuel Fajardo Rivero a Danni Rodríguez Aguilar por los méritos alcanzados en la labor realizada, ejemplaridad, compromiso con la vida de cada paciente y por haber mantenido una actitud ejemplar con los principios revolucionarios.
De igual manera, fue galardonado Emilio Valentín Estrada con más de 45 años de labor ininterrumpida en el gremio con un legado de servicio y dignidad, ha sido faro de esperanza, alivio y humanidad para las generaciones futuras.

Además, fueron agasajados por su excelente desempeño en la obra encomendada más de 40 hombres y mujeres de batas blancas y en el orden colectivo con servicios integrales al departamento de Estomatología, Vectores y el de Recursos Humanos.
Las conclusiones estuvieron a cargo del director general de la Salud Pública en el municipio el Doctor Yordan Rivero Robaina, quien dio a conocer el trabajo y logros alcanzados en este año tan difícil, premiado de dificultades desde el punto de vista de la situación epidemiológica, social y política del país, pero con el esfuerzo de todos se ha salido adelante.
Trasmitió una felicitación a todos los trabajadores del gremio, honró la memoria del doctor Carlos Juan Finlay, cuyo genio y perseverancia iluminaron el camino de la ciencia en nuestro continente y recordó al Líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, cuando se refirió que lo más importante habrá de ser su consagración total al más noble y humano de los oficios, salvar vidas y preservar la salud.
La actividad estuvo presidida por autoridades del Partido, el Gobierno y del sector de la salud del municipio. De tal manera transcurrió la presentación excelente de Pioneros y la actuación especial de Geinier Verdecia, categoría Nacional el que puso a bailar a todos.