La compleja situación económica de Jobabo en el primer trimestre del año y el incumplimiento de los principales indicadores fue el centro de debate en la plenaria municipal de la economía celebrada recientemente, espacio que reunió a los principales directivos de organismos del territorio con el objetivo de analizar los aspectos que inciden y trazar prioridades para revertir los problemas identificados.
El informe presentado evidenció un escenario complejo, donde indicadores clave como las ventas netas totales apenas alcanzaron el 78 % de lo planificado, con un incumplimiento superior a los 24 millones de pesos y una caída interanual de más de 31 millones, lo cual evidencia un retroceso notable con respecto a 2025.
Durante el encuentro, se señaló que 22 de las 36 producciones físicas seleccionadas incumplieron sus compromisos, incluyendo cuatro renglones de encargo estatal, afectados fundamentalmente por la falta de materias primas, combustibles y las recurrentes interrupciones eléctricas.
Producciones sensibles como la leche fresca apenas alcanzaron el 52,9 % del plan, el frijol de encargo estatal incumplió en 21 toneladas y la Empresa Alimenticia no cumplió ninguno de sus diez renglones previstos.
Otro de los puntos abordados en la plenaria fue el comportamiento de la circulación mercantil minorista, que solo se ejecutó al 66,5 %, con una afectación de más de 22 millones de pesos y una caída interanual similar.
En el plano financiero, la utilidad antes de impuestos acumuló un millón 34 mil 900 pesos, muy por debajo de los seis millones planificados, mientras que siete de las 14 entidades analizadas cerraron con pérdidas, entre ellas Comercio, Transporte y Alimenticia. Empresas clave como Comercio y la Agroindustrial presentan capital de trabajo negativo y cuentas por pagar vencidas que superan los 62 millones de pesos, lo que las coloca en riesgo de suspensión de pagos y evidencia la fragilidad estructural del sistema empresarial local.
Los especialistas coincidieron en que uno de los mayores problemas estructurales es la baja productividad del trabajo, cumplida solo al 60 %, y la ruptura de la correlación salario-productividad, con entidades como Comercio y Gastronomía alcanzando un índice de 4,68, lo que significa que se paga muy por encima de lo que se produce.
En la plenaria se subrayó que cuatro empresas pagan salarios sin respaldo del Valor Agregado Bruto, por un monto superior a los 4,3 millones de pesos, una práctica insostenible que desestimula la eficiencia.
Reversar estos indicadores negativos tiene que ser prioridad, expusieron, para poder garantizar el suministro mínimo de bienes y servicios, y evitar una mayor expansión de la emisión monetaria, que ya creció en 19 millones de pesos respecto al año anterior.
En la plenaria se insistió en que sin una mejora sustancial de las ventas, la ampliación de rubros exportables y la productividad en sentido general, se profundizarán los desequilibrios macroeconómicos, se reducirá la capacidad de pago del presupuesto local y se agravarán los accesos a recursos financieros locales.
Entre las prioridades de trabajo se hizo énfasis en la gestión de la información contable, el correcto registro de los procesos económicos, la productividad empresarial y el seguimiento a los aportes fiscales.




