En un intercambio con los miembros del comité municipal de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Jobabo, la secretaria de la organización en la provincia de Las Tunas, Odalys Batista, subrayó la importancia estratégica del movimiento sindical para sobreponerse a las complejas condiciones actuales que enfrenta el país y que los desafíos en el orden electroenergético, las limitaciones económicas y el constante asedio del gobierno de Estados Unidos contra Cuba configuran un escenario de alta exigencia para los trabajadores cubanos.
En ese contexto, la dirigente sindical insistió en que la organización obrera debe actuar como un pilar de resistencia activa, unidad y creatividad ante las carencias, pero al mismo tiempo, haciendo un trabajo que permita detectar en la base aquellos problemas inmediatos que afecten a los afiliados, atenderlos, y buscar soluciones.
La funcionaria sindical también denunció el recrudecimiento del bloqueo estadounidense, al que calificó como un cerco energético y financiero diseñado para ahogar al pueblo cubano., subrayando que el bloqueo afecta directamente el acceso a combustibles, repuestos y tecnologías, agravando los apagones y las dificultades en la producción.
El encuentro se enmarcó en el trabajo preparatorio de un programa dirigido a la renovación direccional de la CTC en este municipio del sur tunero, así como a la coordinación de acciones enfocadas en el balance anual de la organización en el territorio.
Entre las intervenciones de los miembros del comité se expuso que la renovación direccional, no debe ser un mero trámite, sino una oportunidad para inyectar nuevos bríos, miradas frescas y mayor compromiso con los trabajadores y colectivos laborales.
Un aspecto recurrente en el debate fue la necesidad de centrar el trabajo sindical en la base, en cada sindicato y en la atención a los problemas que inciden directamente en los colectivos laborales.
Los miembros del comité municipal coincidieron en que muchas de las dificultades pueden enfrentarse con una gestión sindical más cercana, proactiva y articulada con la administración.
Se insistió en que el sindicato debe ser el primero en detectar las inquietudes de los obreros, así como en promover el control, la emulación y la defensa de los derechos laborales sin perder de vista la realidad del país.
El intercambio generó varias sugerencias que profundizan en el quehacer sindical como prioridad de funcionamiento, destacaron la realización de más dinamismo aprovechando los intercambios en la base, la rendición sistemática de cuentas, la formación política e ideológica de los cuadros sindicales, y el impulso a iniciativas locales que mitiguen el impacto del bloqueo y la situación energética en el ámbito laboral y familiar de los afiliados.




