El arte nace como un deseo del ser humano con el fin de transmitir y comunicar sentimientos, mensajes específicos, que se desplazan a un determinado espectador a través de distintas maneras de expresión artística. El jobabense Sergio Sánchez Morejón, lleva más de 35 años incursionando en el sector de la cultura especialmente en la música con una excelente trayectoria.
¿Coméntanos cómo se inserta usted en el mundo de la música?
«Eso viene desde mi niñez. Ahí, entre mi familia, mi papá era cantante de un grupo aficionado, los tíos míos también. Y ahí comenzaron mis primeros pasos, ejerciendo eso, lo traía en la sangre ya. Después, comencé como aficionado desde niño. Hay una parte ahí que yo estudié, en los primeros cursos yo estudié pecuario, pero en Manzanillo. Pero había una escuela de arte y yo iba a esa escuela de arte. Y no puedo dejar de mencionar el primer profesor que estuvo junto a mi, Ernesto Estrada un buen músico y profesor, que fue el que me ayudó en realidad a formarme. Después, ya más tarde, ya con la edad de joven, hubo una escasez de instructores de arte aquí en la provincia y me captaron para ir a pasar a esa escuela. Ahí me gradué en el año 1986 y vine para la Casa de la Cultura de Jobabo a ejercer la función como instructor de arte, donde lo fundamental que hice fue trabajar con niños. Tuve el privilegio de escoger unos buenos infantes y formé el grupo Pinos Nuevos, los cuales quedan muy pocos aquí en Cuba, unos fueron músicos de los clásicos del son, otros están viviendo en Alemania y así, trabajando con ellos».
Quiere decir que logró formar a grandes profesionales hoy, ¿qué pudieras decir, de la música cubana?
«Sí, cómo no, sí. Ahí tengo el caso de César, que lo saqué, vivía en Ramírez, de chiquito lo cogí, fue para Las Tuna, para la escuela, la primera escuela que hicieron ahí de instructores de arte, se graduó, vino y pasó a la primera escuela que hizo Pancho Amá en Camagüey de Tercero y de ahí, lo cogió el grupo de Los Clásicos del Son y actualmente está viviendo en México. Tengo a Mirka de Los Ramos de aquí del 6, Chachito, todos esos músicos que residen fuera del país, pero fueron formados por mi y se ve en ellos el trabajo que ejercí con esos niños».
Sabemos que además de formar a las futuras generaciones como músicos aquí en la localidad, también formaba parte de otros grupos musicales del patio, ¿qué nos puedes decir en este sentido?
«Bueno, en este sentido, a parte del grupo Pinos Nuevos, yo hice un grupo de jóvenes, que les pusimos Nuevo Son, que ese grupo dio que hacer aquí en el municipio, porque viajamos para Campechuela, para Camagüey, dando actividades en los carnavales. Después fui captado para la orquesta Sonora del Sur de aquí de Jobabo, ejerciendo la función como trombonista, estuve en esa orquesta hasta que se desintegró. Eso fue aquí en el municipio. Después de esto, me vinieron a ver de Colombia, ahí hicimos la orquesta Caribe, que estuve ahí casi 20 años tocando con ellos, hasta el 2016».
Sergio, y en la actualidad, ¿qué haces?
«Bueno, ahora en estos momentos estoy todavía en la Casa de la Cultura, ejerciendo la misma función, ahí estoy atendiendo el Trío Nueva Cuba, que es un trío ya reconocido nacional, he trabajado con el Grupo Clave Cubana, que es de categoría nacional, también otro grupo aficionado, conocido por Monguito, Amanecer Cubano, que lo atiendo también, ahí es el trabajo que estoy ejerciendo en la Casa de la Cultura ahora, y trabajando con niños cada vez que se me presentan».
¿Qué se siente dedicar tantos años de su vida al sector de la cultura con resultados?
«Bueno, eso para mí es un orgullo grande, porque ver jóvenes que pasaron por mí, yo preparando lo que hoy son unas figuras, y si yo volviera a nacer, volvía de nuevo a ser instructor de arte, porque eso es lo que realmente me gusta a mí».
¿Algún mensaje que quiera transmitirle al pueblo jobabense o a los jóvenes para que se inclinen por esta especialidad?
«Bueno, a todos los jóvenes que tengan esa inclinación a instructor de arte, no específicamente a la música, yo les sugiero que pasen por la Casa de la Cultura, ahí estamos nosotros, para darle ideas y ayudarlos, para que el día de mañana sean mejores que nosotros y que tengan un buen resultado en el trabajo en la rama de la cultura».



