Jobabo. – Con el compromiso de mejorar la eficiencia y la calidad de sus prestaciones, este miércoles se desarrolló en Jobabo la celebración por el día de los trabajadores del Comercio, la gastronomía y los servicios.
A dicho acto asistió una valiosa representación de bodegas y unidades gastronómicas, así como funcionarios del Partido, del sindicato del ramo y del gobierno, un acompañamiento necesario en medio de las complejidades que imponentes estos tiempos de crisis económicas y limitaciones.
En la ceremonia realizada este miércoles en Jobabo por el día de los trabajadores del Comercio, la gastronomía y los servicios hubo reconocimientos para un grupo de trabajadores que se destacaron en la etapa que se evalúa, al tiempo que la administradora de la bodega La Palma, Iradelis Bello Gómez fue la única trabajadora que recibió la medalla Fernando Chenard Piña por más de 20 años ininterrumpidos en el sector.
Asimismo, el Kiosko fue seleccionado como la UEB más integral, gracias al gran esfuerzo y a la gestión cotidiana de sus trabajadores, los que lograron resultados económicos positivos y reconocido aporte a las diferentes tareas y actividades convocada por el movimiento sindical.
En el acto se hicieron presentaciones culturales con una representación de los instructores de arte, lo cual fue otro de los incentivos para el festejo de los diferentes colectivos que estuvieron presentes en la cita obrera.
La doctrina defensiva de Cuba aborda la Guerra de todo el Pueblo como un arma poderosa no solo de disuasión, sino como verdadera convicción de soberanía y disposición de todos aportar a la defensa de su territorio.
Jobabo.- La militancia como motor esencial para la recuperación económica productiva y la garantía de servicios básicos centró los debates del Pleno Extraordinario del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba en Jobabo, celebrado este martes, encuentro, concebido como una revisión profunda del quehacer durante el 2025 y orientar los compromisos de trabajo del presente calendario para priorizar el bienestar de la población y el desarrollo del territorio.
Con la presencia de Osbel Lorenzo Rodríguez, primer secretario del PCC en la provincia de Las Tunas, miembros del buró provincial y dirigentes locales, el análisis no eludió los asuntos más complicados del municipio, sobre todo los relacionados con la gestión administrativa, la producción de alimentos, los déficit presupuestarios y el entorno fiscal, enfocándose en la construcción colectiva de soluciones que garanticen un equilibrio de recaudaciones financieras y promoviendo una gestión más eficiente de cada recurso.
El desempeño del sector empresarial, tanto estatal como no estatal, fue abordado con espíritu crítico y contextualizando un necesario encadenamiento que no puede seguir posponiéndose. Al mismo tiempo se destacó la importancia de potenciar el rol de los actores económicos dentro del marco legal establecido, como fuerza para dinamizar la producción y los servicios, y equilibrar aspectos que van desde el ámbito productivo y de comercialización hasta los financieros y sociales-comunitarios.
Uno de los puntos de mayor preocupación, y que generó un intercambio sustancial, fue la planificación agropecuaria municipal, donde se escrutaron las estrategias para cubrir la demanda alimentaria, sustituir importaciones, buscar el posicionamiento en el mercado internacional con rubros exportables y atender particularidades puntuales del consumo interno, con énfasis en los renglones deficitarios como los granos, el arroz y la carne, así como perfeccionar la articulación de la producción local con los mercados y pobladores de Jobabo, reduciendo intermediarios y dependencias que hacen encarecer los productos.
La discusión también se adentró en la esfera de la gestión administrativa y el funcionamiento integral de las estructuras de dirección, criticándose la persistencia de análisis superficiales que entorpecen las soluciones y se abogó por una administración ágil, transparente y centrada en los resultados que sean palpables por la población.
En el pleno se hizo un llamado a transformar el debate en acciones concretas, siendo clave el papel de la militancia en el compromiso de elevar la capacidad de respuesta del Partido en Jobabo, traduciendo los lineamientos en beneficios palpables para sus habitantes.
En Jobabo, municipio del sur de Las Tunas, el salario estatal dejó de ser hace tiempo sinónimo de estabilidad. Un trabajador del sector presupuestado percibe, en promedio, entre 2200 y 5000 pesos mensuales, algunos un poco más, una cifra que se pulveriza ante la realidad de los precios. Las chequeras de los jubilados, que se tambalean entre los 2200 pesos y 4 mil pesos para un sector profesional que va emigrando hacia el sector privado a trabajar como vendedores porque no les da la cuenta, reflejan un fenómeno creciente ante la búsqueda desesperada de ingresos extras para poder sostener la familia.
La inflación no es aquí un concepto abstracto. Es el aumento semanal del precio del pollo, del aceite y del arroz. En un territorio con bajo desarrollo productivo y limitada generación de ingresos, suben los precios mientras los salarios se mantienen estáticos. Durante un reciente intercambio en la plenaria de la economía municipal, Leonardo Murillo, director de finanzas en Jobabo, insistió que hay que ir con más fuerza las violaciones de precios, en especial a esos actores económicos que tienen subidas drásticas y que no tienen como demostrar una ficha de costos y gastos que sustenten tal alza.
“El dinero alcanza cada vez para menos. Un trabajador estatal gasta el 100 % de su salario solo en alimentos, y eso sin garantizar la proteína”, esto lo sustenta una jubilada que el sábado sacaba sus últimos pesos de la cartera para comprar viandas.
Comité de concertación y un problema adicional
El Comité de Concertación de Precios del municipio, liderado por Miguel Quesada Clark, viceintendente del CAM (Consejo de Administración Municipal), se reúne periódicamente para frenar la especulación, pero se topa con un dilema estructural. En entrevista para este reportaje, Quesada Clark explicó: “Se nos presentan problemas graves en los campos. Los insumos como fertilizantes, semillas mejoradas y combustible suben constantemente de precio, y eso significa que los productores tienen altos costos de producción. No podemos exigir precios bajos si ellos mismos compran caro”. El funcionario reconoce que la concertación topa con una realidad que escapa a las actas y las voluntades.
YMRC
Sobre el terreno, la voz del campesino Iván Barbán confirma esa situación. Barbán, que cultiva viandas y hortalizas en un el polo productivo y es de los que más recursos recibe, relató: “Gasto decenas de miles de pesos haciendo guardia a mis sembrados. Pago dos o tres vigilantes. Eso encarece bastante mis producciones”. La anécdota del agricultor evidencia un problema adicional que el Comité no puede resolver de inmediato.
Frente a este panorama, la alternativa más viable no es esperar subsidios que no llegan ni decretos que se incumplen. Es la recalibración individual hacia el sector privado, aunque duela en las vocaciones. Es el caso de una doctora que dejó la salud para trabajar en una mipyme, profesional, cuyo nombre omitimos por petición expresa, ejercía como médica con un salario inferior a los 6000 pesos. Hoy, es dependienta en una pequeña unidad de productos. “Me da vergüenza, pero la verdad es que como vendedora gano el triple. Atiendo gente igual, pero ahora puedo darle de comer a mis hijos”, confesó. Su historia se repite entre profesionales que emigran hacia el comercio o los servicios privados.
La alternativa más viable no es un plan macroeconómico inalcanzable, sino un conjunto de acciones locales encaminadas a fomentar bancos de insumos para campesinos, reducir la burocracia para crear empleos en el propio municipio y establecer una canasta básica local con precios concertados y monitoreo real.
Leonardo Murillo lo resume así: “Jobabo no puede esperar soluciones de La Habana que demoran años. Necesitamos incentivar la producción local, reducir pérdidas postcosecha y dar créditos a los agricultores. Mientras tanto, la gente seguirá resolviendo como pueda, y el dilema de llegar a final de mes seguirá siendo un balanceo entre el salario estatal y la supervivencia por cuenta propia”.
La economía jobabense, como tantas otras en Cuba, se debate entre cifras oficiales y realidades de mostrador. Y el final de mes, cada treinta días, vuelve a ser una pregunta sin respuesta fácil.
Caracas, 2 feb (Prensa Latina) La presidenta encargada Delcy Rodríguez se reunió hoy Caracas con la encargada de Negocios de Estados Unidos de la Unidad de Asuntos para Venezuela, Laura Dogu.
El ministro para la Comunicación e Información Miguel Ángel Pérez Pirela informó a través de Telegram, que el encuentro tuvo lugar en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno.
Explicó que la reunión se realizó “en el marco de la agenda de trabajo entre la República Bolivariana de Venezuela y Estados Unidos de Norteamérica”.
Rodríguez estuvo acompañada por el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento) Jorge Rodríguez, el canciller Yván Gil, y el diplomático venezolano Félix Plasencia, detalló la Presidencia.
La diplomática estadounidense llegó a Venezuela el pasado sábado, su arribó está enmarcado en la agenda de trabajo entre ambos gobiernos y orientado a “marcar una hoja de ruta de trabajo en asuntos de interés bilateral”, declaró entonces Gil.
Asimismo, para “abordar y resolver las diferencias existentes por la vía del diálogo diplomático y sobre la base del respeto mutuo y del Derecho Internacional”, opinó.
A través de las redes sociales, escribió Dogu: “Acabo de llegar a Venezuela. Mi equipo y yo estamos listos para trabajar”.