La enfermería sigue siendo hoy una parte esencial del Sistema de Salud de Cuba, donde su personal demuestra dentro y fuera de las fronteras nacionales, entrega, profesionalidad y humanismo. Así lo siente una enfermera jobabense muy destacada en su labor, Yaneisy Caballero, en el marco de la celebración por el Día de la Enfermería.
Teniendo en cuenta el amplio campo que abarca el sector de la salud, ¿por qué se inclina usted precisamente por la rama de la enfermería?
«Porque desde que estaba en la secundaria básica me vincule en el círculo de interés de enfermería y siempre me ha gustado ayudar a las personas y supe que mi vocación era la enfermería, curar, ayudar a los demás. Cuando iba al hospital siempre que veía que curaban, que la enfermera inyectaba, eso me motivó mucho, que en muchas ocasiones iba con mi tía que era asmática y ya como que la sangre me llamó a ser enfermera».
Dentro de la rama de la enfermería, ¿cuál es la parte que usted más disfruta?
«Cuando me gradué, mi ubicación fue en el salón de operaciones, pero allí no me sentí identificada con ese lugar y me ubicaron en la sala de pediatría y ahí fue donde me di cuenta de que ese era el lugar donde yo quería estar con los niños, el lugar donde en ocasiones uno piensa, dice los niños no hablan, pero uno sabe identificar. Ya hoy llevo 25 años de labor en la sala de pediatría desde el 2000. En el 2010 se me dio la tarea de dirigir jefe de departamento y hasta este momento no me he dejado de vincular con los niños porque cuando llega un paciente crítico me toca a mí. Hice mi especialidad en neonatología y pediatría por la sala. Hoy llevo más de 15 años dirigiendo el departamento de pediatría con buenos resultados. Todo el tiempo me identifico con los niños. En estos momentos yo ni siquiera llegué a tener bebé porque fui operada de un embarazo ectópico y hoy me siento llena de orgullo y de pasión por esos niños. Ese niño que no tuve hoy en mi vientre, pero tengo varios niños en la sala y me he sentido identificada con el humanismo, con las madres, con todo el personal que allí labora».
Sabemos que como militante del partido asumes cada una de las tareas asignadas. ¿Qué nos puedes decir en este sentido?
« Bueno aparte de ser jefe de departamento atiendo docencia, que en estos momentos estoy atendiendo seis grupos de farmacología y tres grupos de pediatría en el hospital. Además, de todo el personal de estudiantes que pasan rotando por la sala. Esto para mí es algo muy importante ya que con esto contribuyo a la formación de todo el personal».
Sabemos que su experiencia y sabiduría ha traspasado más allá de las fronteras cubanas. ¿Qué nos tienes que decir?
«Bueno en el 2015 cumplí misión internacional en la República Bolivariana de Venezuela. Tres años de misión allí donde igual fui jefa de CDI en un hospital quirúrgico con buenos resultados y hasta ahora me sentí identificada con todo la parte de pacientes venezolanos, los hermanos venezolanos, de culturas diferentes pero di lo mejor de mí».
¿Qué se siente dedicar tantos años a esta humana labor?
«Contribuir a sanar, a salvar vidas aquí y en otras naciones, es algo que te fortalece el alma, no se tiene palabras para describir el humanismo, la experiencia que ves en todo el tiempo con los pacientes, con familiares, con tus compañeros de trabajo que hoy son tiempos difíciles y tienes que estar a la altura de los tiempos y cambiar todo lo que se puede hacer para atender los pacientes y ayudarlos».
¿Algún mensaje que quiera transmitirles a las nuevas generaciones para que también se inclinen por esta profesión o a tus compañeros de trabajo?
«Bueno que tenemos que darnos cuenta que es la labor que nos toca como enfermeros hoy, en estos tiempos tan difíciles, a veces no hay ni medicamentos pero hay otras cosas que fortalecen el alma, llegar al paciente, tratar de ayudar en lo que se pueda y si ya escogimos esta profesión tratar de hacerla bien con humanismo y dedicación».




