Las Tunas.- Varias acciones se proyectan en la provincia de Las Tunas para desafiar las limitaciones que impone el bloqueo económico, financiero y energético contra Cuba y mantener la producción de la mayoría de los alimentos que demanda la población.
La adquisición en el extranjero de recursos elementales para la ganadería y la agricultura ya ha reportado resultados en algunas actividades como la producción cooperada de huevos entre granjas del territorio y formas privadas que garantizan los piensos especializados y los medicamentos.
Aunque la cifra de posturas no satisface las necesidades de los tuneros, ni siquiera la cuota de la canasta básica, sí se han podido cumplir la asignaciones del Programa Materno Infantil, los organismos priorizados como salud y educación y un excedente para la venta liberada.
Por su parte, una forma de gestión no estatal importa fertilizantes, plaguicidas y otros productos necesarios para nutrir determinados cultivos o evitarles enfermedades o plagas de insectos perjudiciales, como es el caso del trip que afecta al frijol fasciolo.
En el plano individual, varios campesinos se han sumado a la posibilidad de adquirir en otras naciones maquinaria específica para la siembra y cosecha de arroz, combustible y piezas de repuesto; incluso, ya se proyecta la adquisición de semillas y semen de alta calidad genética.
En lo que avanzan las inversiones de personas naturales, los proyectos de colaboración previstos y otras gestiones que desafían al bloqueo estadounidense, los productores tuneros mantienen la aplicación de prácticas agroecológicas para obtener granos, viandas, frutas, hortalizas, carne, leche y otros renglones.
Mucho podrán ayudar las medidas comprendidas en el eje temático 7 de las transformaciones económicas y sociales que aprobó recientemente el gobierno cubano para salir adelante, en medio de circunstancias muy adversas impuestas desde Washington.



