Sobre el tema de los precios Murillo Jorge sostuvo que han tenido un crecimiento importante y es una de las quejas más frecuentes de la población. “Debemos entender que una devaluación encarece las importaciones, por ello la tarea ordenamiento lleva un incremento de precios”.
Por ejemplo, en el año 2019 Cuba importó, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, 9901 millones de dólares en mercancías, lo cual entró a la economía en una tasa de cambio de 1 X 1, es decir 9 901 millones de dólares entraron a la economía en 9 901 millones de pesos.
“Si ahora la tasa es 1 X 24 y se toman los mismos 9901 millones y se multiplican por 24, se convierten en 237 633 millones de CUP. Es decir, las devaluaciones, son buscando competitividad pero también encarecen las importaciones”.
Colocó como un ejemplo que ilustra lo anterior el plan de importación de arroz del próximo año, en el cual está previsto se invierta 536 dólares por tonelada, que a la tasa de 1 X 24 pasa a la economía como 12 864 CUP por tonelada de arroz. “Ese es el efecto de la devaluación”.
“Para que este arroz lo vendamos a la población, sin subsidio, la libra tiene que venderse en siete pesos. Ella en sí misma genera incrementos de precios y unido a ello hay que retirar el subsidio, lo cual provoca que también suban los precios”.
El problema está, comentó, si esa subida de precios se respalda con el incremento de ingresos previsto. “Si esa subida de precios se va de control entonces el nuevo salario se ve afectado y pierde capacidad de compra”.
Murillo Jorge se refirió a los precios especulativos y abusivos que ya se han ido produciendo en estos momentos. “Hay tres fenómenos en el país que van a ocurrir: déficit de oferta, incremento de los ingresos y aumento de los costos. Esas tres variables solas tienden a dar más inflación que la diseñada”, destacó.
Tenemos que enfrentar precios especulativos y precios abusivos entre todos, alertó el jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos. Los precios especulativos, dijo, por lo general siempre están asociados a la compraventa, en tanto en el caso de los abusivos no hay compraventa.
Marino Murillo abordó, además, el tema de los precios de Acopio y el de los productores agropecuarios. En ese sentido dijo que hay un proceso de capacitación del Ministerio de la Agricultura a través de todo el sistema empresarial que está previsto discutir con toda la base productiva.
Explicó que los tipos de cambio están vinculados directamente a la formación de precios. “Si tomamos los precios de empresas en Cuba y los dividimos entre los precios de ese producto internacional, nos daría el tipo de cambio implícito en ese producto”.
Un ejemplo ilustrativo, dijo, es el del maíz seco. “Hoy tiene un precio de acopio a los productores de 8 696 CUP por tonelada y si ese maíz lo comparamos con el mundo, haciendo incluso descuentos por calidad, etc. tiene un valor de 219 dólares. Cuando se divide, usando la fórmula anterior, el tipo de cambio implícito es de 39.7”.
Estas tasas estaban en un ambiente diferente al resto de la economía y todo ello se hizo en su momento para estimular a los productores agropecuarios, apuntó.

La realidad es que no se puede devaluar por 24 por encima de ese 39.7, es decir, no se puede seguir devaluando por encima del costo. “Está previsto que los precios agropecuarios a los campesinos, aumenten. Hoy por el arroz consumo, por ejemplo, se paga 6 956 CUP, y el nuevo precio en la tarea ordenamiento es de 10 878 CUP”.
“¿Qué precio deberíamos pagar por una tonelada de maíz? Hay que coger el maíz en el mundo y multiplicarlo por el tipo de cambio que no es solo para tener 24 CUP y cambiarlos por 1 USD, sino que es lo que ordena el funcionamiento de la economía”, subrayó.

Destacó que en el sector agropecuario ningún productor queda desamparado, pues se tendrá en cuenta problemáticas existentes como las insuficiencias tecnológicas, la falta de insumos y los pocos rendimientos industriales, “porque la producción agropecuaria nacional debe mantenerse”.
En el diseño de los precios de acopio también hay un apoyo a la base productiva de la agricultura, que incluye apoyo en el ámbito tributario, enfatizó Murillo Jorge.
Al referirse al tema de los precios descentralizados, significó que se quedan con precios centralizados 30 productos, el resto se queda descentralizado. “Y eso lo van a poner las empresas de la Agricultura que compran, con determinados límites porque si los precios de acopio suben mucho, después —automáticamente— el minorista sube”.
En cuanto a los precios especulativos y abusivos, puntualizó que el Plan 2021, en un ambiente de 1×1, tenía ventas minoristas por un valor de más de 159 000 millones de pesos, cuando eso se reconvierte a ambiente de devaluación las ventas minoristas van a más de 252 000 millones.
“¿Por qué crecen? Muy sencillo, en un ambiente sin devaluación el arroz costaba 25 centavos, y en un ambiente devaluado está a siete pesos. Las mismas cantidades te dan más recaudación. Pero ese incremento de precios lo respaldaste con el incremento del salario. Ahora, ¿quiénes venden en Cuba los 252 000 millones?”
De esa cifra, dijo, el Estado vende unos 232 000 millones (233 064,1 millones), la mayoría. Y las formas de gestión no estatal venden 19 661,7 millones. En el mercado minorista en Cuba predomina la participación del sector estatal, más del 90%.
En esas formas no estatales el cálculo arroja un crecimiento de tres veces el precio. Sobre este particular acotó que algunas personas opinan que esa cifra era muy poco, pero en realidad se trata de un crecimiento de tres veces y no del 3% como podía interpretarse erróneamente.
“Si el precio de las formas no estatales creciera tres veces, el incremento de los precios en Cuba iba a ser de 1,6 veces en su conjunto. Sin embargo, el fondo de salario —139 000 millones— crecerá 4,9 veces contra los cerca de 28 300 millones, sin contar el incremento adelantado al sector presupuestado”.
Reiteró la necesidad de lograr disciplina en la conformación de los precios, no solo en el sector no estatal. “Habrá que enfrentar resueltamente las indisciplinas y los precios especulativos y abusivos para mantener los entornos diseñados. No puede ser que una minoría que genere precios minoristas por 19 000 millones —que es más o menos el 10% de todo lo que se vende en el país— trace la pauta del incremento de los precios. Y ahí es donde están los precios especulativos y abusivos.
“Esa facultad de establecer hasta dónde van a crecer los precios está en los gobiernos, fundamentalmente en los municipales. Hay que declarar una guerra sin cuartel a los precios abusivos y especulativos, porque cuatro personas no pueden echar por el fondo todo el esfuerzo que se ha hecho para el incremento de salarios en busca de la productividad del trabajo”, sentenció.
Murillo Jorge insistió, asimismo, sobre la posibilidad de denuncia y enfrentamiento a esas indisciplinas desde las redes sociales, correos electrónicos habilitados a esos fines con la consiguiente actuación de las autoridades competentes, entre otros mecanismos de control, toda vez que ese proceso requiere no solo del esfuerzo del Estado y el Gobierno, sino que también es esencial la participación popular.