Jobabo.- Con la finalidad de asegurar la atención médica ante posibles afectaciones en los días festivos por el aniversario 69 del asalto al Cuartel Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, trabajaron directivos, galenos y enfermeros del sector de salud en Jobabo.
Durante esos días se dispone como es tradicional del personal médico y de enfermería en el cuerpo de guardia, pero reforzado con el personal administrativo con facultades para tomar decisiones en caso que lo requieran. Así lo informaron directivos del sector.
Así mismo durante las festividades por el día de la Rebeldía Cubana, los profesionales de la salud en Jobabo garantizan las guardias nocturnas con recorridos por parte de los miembros del consejo de dirección quienes controlan la marcha del trabajo en todos los frentes.
Para estas jornadas de celebración en el principal centro asistencial del municipio se dispone también los medicamentos necesarios y la sutura, así como otros aseguramientos que permitan brindar cualquier atención por compleja que esta sea en situaciones de urgencias o emergencias.
Garantizan atención médica trabajadores de la salud en Jobabo para los días de celebración por el aniversario 69 del asalto al Cuartel Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.
Después de 79 días sin que Jobabo reportara nuevos contagios a la COVID-19, en la jornada de este lunes se reportan dos casos positivos, para un acumulado de 285 los confirmados en el presente calendario, todos autóctonos.
Uno de los casos diagnosticados reside en Argentina Sur, sexo femenino, 9 meses de nacida, el otro sexo masculino, 8 meses de vida y habita en la comunidad rural de San Antonio, ambos contactos de casos confirmados. Así lo informó a la prensa la Licenciada en Higiene y Epidemiología del municipio Yanetcy Díaz Tejeda.
La que dijo también, que los nuevos casos reportados se encuentran en Hospital Pediátrico provincial. En el control de los focos sus familiares han declarado hasta el momento 10 contactos estrechos, que se hallan en vigilancia epidemiológica.
Además, se mantienen 13 Viajeros en supervisión (8 procedentes de Venezuela, 3 España y 2 Estados Unidos), agregó la especialista, la que insiste en la actual etapa estival que se incrementa el flujo de personas, usar el nasobuco en lugares de alto riesgo, a pesar de no ser de obligatoriedad, para evitar posible contagio.
«Dedicar 43 años de mi vida aportando al bienestar del pueblo, es para mí un orgullo y satisfacción», son palabras de Belkis Izaguirre Ramos, de Jobabo, Las Tunas, jubilada ahora pero que laboró todo ese tiempo en el Sector de la Salud con amor y cariño a cada paciente que acudía a los servicios donde se desempeñó.
«Lo ayudé en todo lo que pude y nunca permití nada mal hecho. Las áreas en las que trabajé, admisión y archivo, en las consultas con los especialistas cuando no había enfermeras y era secretaria de la comisión de peritajes médicos» dice.
Mariana de estos tiempos, jubilada del sector de la salud, Belkis fue reconocida recientemente por la dirección del gremio. «Me siento muy orgullosa del reconocimiento dado», expresa Belkis, con los ojos llenos de lágrimas, al mismo tiempo exhorto, «a la juventud que echen esto hacia adelante, que ayuden en todo lo que puedan a nuestra Cuba Libre».
Para ella el amor a su trabajo, con responsabilidad y entrega durante tantos años, es lo más grande, por eso esta nueva etapa de su vida la disfruta a plenitud, con el regocijo de que con su aporte contribuyó a mejorar la salud de la población.
«Desde que nos quitaron el local, andamos rodando. Hemos estado en la galería de artes, en la Casa de la Cultura, en el Cine, en la antigua sala de video del 7, y últimamente en la Casa del Escritor, nada fijo, siempre hemos estado agregados» refiere Wilber Suárez Alfonso, uno de los fundadores de la Banda de Conciertos de Jobabo y actualmente su director, ante la añeja problemática agravada en los últimos días de la falta de un local fijo que les permita estabilidad en ensayos y aprendizajes para la promoción de una cultura que es universal y cubana.
La historia de la banda municipal de conciertos en esta localidad del sur tunero tiene más de 15 años, como parte de la cultura popular, que ha sabido mantenerse con no pocos tropiezos.
Desde su constitución el 2 de octubre del 2006, sus 23 músicos inundan el parque José Martí y plazas de la localidad, con sus retretas de cada domingo, celebraciones de días feriados u otras fechas significativas del país o del territorio.
Lo cierto es que con el paso de los años su funcionamiento ha decaído, motivado por la necesidad de mayor atención y la ausencia de un inmueble que les acoja.
Desde el pasado 24 de junio del año en curso, no pueden ensayar o realizar sus actividades pues el último local asignado, fue escogido como cada año para el puesto de dirección del verano, así lo afirma el director de la banda, Suárez Alfonso.
«En los inicios cuando se creó la banda municipal, contaba con su local, uniformes y la atención que dicha institución requiere, con el paso del tiempo estas cosas se fueron perdiendo, hoy la atención no es la adecuada, tenemos muchas carencias, de instrumentos, de atriles, de uniformes que ahora se mandaron a confeccionar, cuando llevamos más de 10 años sin uniformes».
«La situación más agravante es en cuanto al local, al graduarnos teníamos un local fijo, que se nos retiró, con una buena idea para el desarrollo local del municipio, muy bien, pero como dice el refrán desvestir un santo para vestir otro, fue lo que sucedió».
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«Como es lógico necesitamos nuestro espacio, un local que sea nuestro que podamos implementar un aula para la enseñanza a los nuevos educandos, y en este momento no está».
«Por último estuvimos en la casa del escritor, pero por la activación del puesto de mando del verano nos sacaron de ahí, desde el 24 de junio no trabajamos, no ensayamos, pero nos exigen de provincia la programación por el Día de la Rebeldía Nacional, las retretas, los conciertos didácticos, nada hemos podido lograr porque no hemos ensayado» alegó Suárez Alfonso, con mucha tristeza.
Existió la idea de ubicarlos en el Cine Teatro 30 de Diciembre para sus entrenamientos pero, este sufrió el derrumbe de parte del techado. En encuentros con la dirección de cultura y el Partido municipal han explicado que el asunto no se descuida y se buscan las soluciones, aunque sin una respuesta definitiva ante la problemática.
Convocadas por Fidel Las Bandas son proyectos culturales que siempre han acompañado al pueblo en todas las actividades patrióticas y eventos que se desarrollan durante todo el año, así ha funcionado en Jobabo, pero los obstáculos impiden un mejor desempeño, Alcibíades Avalo Villa su administrador, lo confirma.
«Hemos estado entre 6 o 7 locales, donde hemos tenido que emigrar, como dice el buen cubano, porque no han creado las condiciones en casi 20 años para que esta importante institución tenga su local de trabajo».
«No es solo el local de la Banda la situación que tenemos, es el vestuario que se están haciendo esfuerzos para ver si podemos lograrlo, tenemos problemas con la utilería (atriles), que no reúne las condiciones para cuando nos presentamos frente al público, son dificultades que tenemos que no podemos ocultar».
«Los esfuerzos han sido muchos, pero hay un viejo refrán que dice, que el esfuerzo se reconoce, pero lo que se premia es el resultado, y resultado no hemos tenido», refirió Avalo Villa.
«Desde que comenzamos a dar nuestros primeros conciertos, no hemos tenido ningún tipo de apoyo, lo demuestran los hechos… siempre nos han estado moviendo, de un local para otro, hasta la situación que tenemos hoy, sin local».
«lo otro es que no hemos tenido ningún tipo de apoyo por ninguna institución del municipio, incluso ante los conciertos didácticos que ofrecíamos por los barrios teníamos que poner nosotros el transporte», añade sin tapujos otro de los integrantes fundadores, Yorleys Guisao Ramírez.
Aunar voluntades para una solución.
La directora municipal de cultura Mariela León Diez explica, «es cierto que hoy la Banda Municipal no cuenta con un local adecuado para que ellos realicen no solo sus ensayos, sino todas las actividades previstas que se requiere.
Al sector de la cultura se le ha hecho muy complejo construir un local asequible para que ellos puedan desarrollar esta actividad, no obstante, se está trabajando de conjunto con el Gobierno para lograr que ellos tengan un local».
«Se le ha venido brindando la atención diferenciada como artistas y como trabajadores, porque es la única institución profesional que tenemos en nuestro municipio, consideramos que sí, hay que solucionarlo puesto que no podemos perder la Banda, es una institución de la cultura que en sus 15 años de constituida seguirán trabajando».
«Considero que sí se les ha brindado atención, su salario continúan recibiéndolo, a pesar de la situación del local, es cierto que en otro periodo a raíz de la situación del presupuesto no se les había comprado su uniforme, pero ya a través de un trabajador por cuenta propia(TSP) que nos va a brindar este servicio, se les mandó a confeccionar, de igual manera pensamos en un calzado, porque son artistas profesionales que requieren de una buena presentación y que reciban estos beneficios que hoy estamos trabajando para ellos».
A pesar de los obstáculos la directiva agrega, «decirles a todos los trabajadores de la Banda municipal de Concierto que a pesar de que no tengan un local, no significa que no se esté evaluando entre los locales que existen en el entorno urbano para que lo puedan tener, lo estamos evaluando con toda la intención y que ello tendrá una solución para que puedan desarrollar sus actividades y que nuestro pueblo pueda disfrutar de su talento».
Desafíos venideros de la banda de conciertos
Entre los desafíos, para próximas etapas, la dirección municipal de cultura tiene el del relanzamiento de su Banda de Conciertos, la cual lamentablemente ha dejado de protagonizar la vida cultural del pueblo, aunque existe «la voluntad de que se mantenga y que podamos hacer historia en Jobabo, que no se caiga la única institución de música profesional del municipio» concluye Wilber Suárez Alfonso.
Pese a todo, apuestan por mantener la tradición entre la juventud, por ganar popularidad y mantener su repertorio variado y del gusto de los públicos, porque son síntesis y continuidad, el legado de más de 15 años dedicado a la cultura jobabense, con el gran compromiso de formar parte de su patrimonio en los años y tiempos por venir.
Jobabo.- Con mejores resultados en la atención integral a los campesinos por parte de las organizaciones de base y en la aplicación de la ciencia y la técnica para mejorar el quehacer agroalimentario, los campesinos y cooperativistas jobabenses arriban al 26 de julio.
Precisamente una de las potencialidades mejor explotadas por este sector, y que ha tenido un crecimiento significativo en los dos últimos calendarios es el movimiento agroecológico, destacando el vínculo entre la ANAP y el centro universitario municipal, el papel del centro de capacitación agropecuaria y el protagonismo de productores de avanzada que comparten sus experiencias para incrementar las fincas insertadas en iniciativas que lideran la sostenibilidad en la producción de semillas, experimentos de resiliencia ante el cambio climático, el empleo de medios biológicos para combatir las plagas y el rendimiento de cultivos de ciclo corto.
Si bien en materia de atención al sector cooperativo y campesino persisten retos, sobre todo en cuestiones que tienen que ver las relaciones con las entidades comercializadoras, la gestión de las organizaciones de base de la Anap ha tenido un despegue significativo que satisfactoriamente promueve un mayor vínculo con la base, la visita a productores, el apoyo a sus asociados y el reconocimiento a campesinos y familiares que destacan en los diferentes programas.
En el último calendario una de las prioridades ha estado en fortalecer la integración de las mujeres a las actividades anapistas y ponderar su desempeño en las juntas directivas tanto de las cooperativas como de las organizaciones de base, estrechar las alianzas con otras organizaciones políticas y de masas para motivar a los jóvenes que residen en la zona rural a insertarse en el movimiento campesino, y participar más en proyectos de desarrollo local que respondan a viejas demandas en el acceso a recursos y financiamientos para incrementar la producción de alimentos.
En este sentido destacan las cooperativas de créditos y servicios Osvaldo Figueredo y Julio Antonio Mella, incluidas en la segunda fase de Apocoop, programa que favorece a casi una veintena de productores y familiares de las zonas de Feijó y Ciruelito, y otras unidades de este tipo incluidas en el proyecto IRES, que comprende buenas propuestas en la gestión socioproductiva en un contexto de cambio climático y nuevas técnicas para vincular la actividad forestal con la agricultura y el silvopastoreo, ambos, además de recursos proporcionan buenas capacitaciones y saberes colectivos.