Sobre el apoyo de otros países a Cuba, el mandatario explicó que se recibieron muestras de manera inmediata. “Voceros de cancillerías, partidos políticos, embajadas, líderes internacionales, movimientos que agrupan países, congresistas demócratas y eurodiputados. La presidenta Claudia Sheinbaum prácticamente en todas sus Mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba. Hoy conocimos una Declaración del Movimiento de Países No Alineados y otra del Grupo de Países Amigos de la Carta de las Naciones Unidas”.
También, mencionó las conversaciones telefónicas entre el presidente chino, Xi Jinping, con el presidente ruso, Vladímir Putin. “Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela”.
En sentido general, explicó el mandatario que a nivel diplomático y de discursos se ha recibido apoyo de muchos países, “pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que tampoco podemos explicar abiertamente porque el enemigo está en una persecución de todos los caminos que se le pueden abrir de Cuba”. “Sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola”.
“En estos momentos hay personas, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba, y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer”, señaló.
“La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento del bloqueo con estas medidas coercitivas es tal, que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, dijo.
“El mundo no puede dejarse avasallar, humillar, no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo”, respondió el primer secretario del Partido Comunista de Cuba a la pregunta de la Agencia de Noticias Xinhua, sobre qué pueden hacer los países del Sur Global para apoyar a la mayor de las Antillas en el complejo escenario energético, a raíz de la orden ejecutiva del gobierno estadounidense que refuerza el bloqueo petrolero.
Al observar lo ocurrido en Venezuela, la intervención militar de EE.UU., y las posteriores amenazas a países como Cuba, México, Colombia, Groenlandia, sacamos aprendizajes y lecciones. “Uno piensa en qué podía hacer el mundo”.
“Los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender, qué es lo que está pasando. Tienen que entender que estamos enfrentando todos en el mundo, sin excepciones, una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene también un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, un componente mediático”, comentó.
Explicó que este es el concepto de una guerra no convencional, de una guerra de cuarta generación que combina todos estos elementos y otros más.
“¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo. ¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial, tienen que romper los nexos y las raíces culturales de los pueblos. Tienen que hacer todas las maniobras posibles para que los pueblos vean como obsoleta su cultura, su historia. Estoy hablando de la cultura en el sentido más amplio posible, que la gente reniegue su identidad, que la gente se avergüence de su historia para que entonces puedan asimilar y le impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial”, dijo.
Agregó que también es una guerra mediática. “Hemos visto todas las fases de la agresión a Venezuela, la manera en que se manejaba la opinión pública nacional e internacional, la manera en que actuaban los medios, en que actuaban las redes sociales”.
“Una importantísima guerra psicológica la están aplicando contra Cuba hoy, una guerra de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, son elementos que demuestran la perversidad en la política estadounidense”, señaló el presidente.
“Los pueblos, los gobiernos, las naciones del Sur Global tienen que entender esto, comprender qué es lo que está en disputa: ¿Cuáles son los escenarios en los que está esa disputa? ¿Qué es lo que nos están ofreciendo como futuro en este presente tan brutal? Y entonces, a partir de ahí, buscar la articulación, la unidad, una unidad que no puede ser solo de discurso, sino también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posible en un mismo frente, defender ideas, buscar también acciones económicas, comerciales y de cooperación para defender el multilateralismo”.
El presidente consideró que hay bloques que en estos momentos están teniendo liderazgo en ese sentido, como el de los BRICS, “que ofrece una perspectivas distintas para el Sur Global”. “Las propias relaciones de China y Rusia con los países del sur es distinta. La Unión Euroasiática, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77, tienen un papel fundamental en esto”.
De acuerdo con Díaz-Canel, el Sur Global debe unirse en una movilización antihegemónica y antifascista.
“Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas, de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad”.
“No me atrevería a decir en concreto acciones que pienso se podrían hacer, porque sería comprometer demasiado a otros. Pero hay caminos. Estoy seguro que hay caminos. Lo que pasa que para abordar esos caminos y para lograr esa integración todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje”, opinó.