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Trabajan panaderos de Jobabo para garantizar pan a la población pese a limitaciones

La decisión de entregar pan de forma alterna a los pobladores de Jobabo no solo se aplica a nivel local, sino que responde a una práctica adoptada en toda la provincia, debido a restricciones en la disponibilidad de materia prima, así como a las condiciones y capacidades de las panaderías existentes.

 

En el caso del municipio, los panaderos de la panadería de Las 40 elaboran este vital alimento en lo que antes fuera la dulcería Ramón Mora, donde también producen el pan destinado a los consumidores de la Benjamín Izaguirre, en condiciones inapropiadas. Ante la falta de fluido eléctrico, cuentan con un grupo electrógeno que garantiza el funcionamiento de la maquinaria necesaria.

 

Los operarios de la panadería de Las 40 aseguran el pan a una buena parte de los consumidores de la cabecera municipal y de diversas comunidades rurales, además de abastecer a organismos priorizados como Educación, Salud y Defensa. Por ello, resulta complejo garantizar toda esa producción de manera simultánea en las actuales circunstancias.

 

En este contexto, se realizan enormes esfuerzos para minimizar las afectaciones a la población, aun cuando en ocasiones la materia prima (harina) no es la más adecuada, ni las condiciones para la elaboración son las ideales para un proceso fabril de esta magnitud.

No obstante, es preciso avanzar mucho más en la calidad del producto terminado, en aspectos que dependen de la voluntad de los hombres y mujeres vinculados a estos establecimientos, así como resulta necesario fortalecer el control para evitar desvíos de las materias primas.

El papel de la gastronomía en el contexto actual

La elaboración de alimentos en las unidades de la gastronomía de Jobabo se ha convertido en una gran opción para los clientes, aun cuando los precios resultan elevados y no todos pueden acceder diariamente.

No obstante, es una alternativa que muchas familias toman a su favor, sobre todo en los últimos días de cada mes cuando los salarios tocaron fin para adquirir productos alimenticios en las formas de gestión no estatal donde las cuantías son superiores, en muchos casos, a los de los establecimientos estatales.

La gastronomía de Jobabo, desglosada a las diferentes Unidades Empresariales de Base de la empresa de Comercio municipal se rigen por la política de la autogestión, lo cual significa que la adquisición de los alimentos lo realizan en las propias formas no estatales, de ahí que se mantengan altos los precios.

El proceso de convertibilidad establecido por el sector se ejecuta teniendo en cuenta la ficha de costo de los alimentos que se compran, e incluye los gastos, la transportación, el salario que se abona a los trabajadores y los aportes a través de la Oficina de Administración tributaria con un mínimo de utilidad.

La alimentación hoy por hoy presenta una situación compleja por la no llegada de los insumos correspondientes a la canasta familiar normada, de ahí que muchos tengan que apelar a la gastronomía y por supuesto a los establecimientos de los nuevos actores económicos.

 

 

 

 

 

Quehacer sindical se enfoca en funcionamiento en la base

La prioridad de un trabajo sindical más enfocado en la atención a los afiliados, la reorganización de los ejecutivos de las secciones de base, y una mirada a lo que puede hacerse desde cada colectivo para que el movimiento sindical sea protagonista en la solución de problemas que inciden en la estructura económica de las diferentes entidades locales, son aspectos que se debaten por estos días en Jobabo durante las asambleas de balance sindical de cada uno de los gremios.

En ese sentido, se abordan problemáticas como las relacionadas con el acceso de los trabajadores a la remuneración por los resultados de innovaciones, y las acciones que deben emprenderse en cada colectivo para aplicar iniciativas que revitalicen el funcionamiento de su entidad, la hagan más productiva, faciliten el trabajo y contribuyan a reducir gastos en recursos.

Es un tema latente el ahorro energético, incluyendo los ajustes realizados en los horarios laborales, la gestión del teletrabajo y el trabajo a distancia, las formas salariales que se aplican, y los problemas que afectan a trabajadores de entidades que dependen de la electricidad para garantizar su labor, como el taller de Confecciones Melissa, donde las interrupciones en los últimos meses afectaron significativamente a sus trabajadoras, en su mayoría mujeres.

En cuanto al trabajo sindical propiamente, se abordan aspectos del vínculo directo y la atención desde la CTC y la dirigencia de cada gremio a sus respectivos colectivos, sobre todo en relación con inquietudes que surgen y que, por lo general, se dirimen en conflictos entre los obreros y la administración.

También se proyecta para este año una mejor organización de los reconocimientos, el otorgamiento de condecoraciones y otros programas propios del movimiento sindical que en calendarios anteriores tuvieron cierta desatención.

Una sociedad resiliente

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Vivimos en una era definida por el cambio constante, la incertidumbre y una complejidad sin precedentes. Crisis sanitarias globales, inestabilidad económica, conflictos geopolíticos, emergencias climáticas y una revolución tecnológica que transforma el mercado laboral a una velocidad vertiginosa son solo algunas de las pruebas a las que nos enfrentamos como sociedad.

En este contexto, la resiliencia, es entendida como una cualidad colectiva y sistémica que se ha convertido en un pilar fundamental para nuestra supervivencia y bienestar.

A nivel personal, la resiliencia es el amortiguador que nos permite navegar por el estrés crónico y los golpes de la vida sin sucumbir a la desesperanza o la parálisis. Fomentar la resiliencia desde edades tempranas, a través de la educación emocional y el apoyo social, es esencial para construir una población adulta más sana y capaz de gestionar la frustración, la ansiedad y el cambio.

Sin embargo, la resiliencia trasciende lo individual y se convierte en un fenómeno colectivo. Las crisis recientes, como la pandemia de COVID-19, demostraron el poder de las redes de apoyo comunitario, la solidaridad vecinal y la confianza en las instituciones. Una sociedad resiliente es aquella que fortalece sus lazos sociales, reduce las desigualdades y fomenta la cooperación, pues cuando fallan las estructuras formales, son estas redes informales las que a menudo sostienen a los más vulnerables.

En el ámbito económico y laboral, marcado por la automatización y la inteligencia artificial, la resiliencia se manifiesta como la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo y la flexibilidad para moverse entre sectores. Las economías más resilientes son aquellas que invierten en la recapacitación de su fuerza laboral, fomentan el emprendimiento y crean redes de seguridad que protegen a los trabajadores durante las transiciones.

De igual manera, el cambio climático representa el mayor desafío a nuestra resiliencia como civilización, exigiendo no solo mitigar el daño, sino adaptar nuestras infraestructuras, sistemas alimentarios y ciudades para resistir y recuperarse de los impactos ambientales.

La resiliencia más allá de la idea de “aguantar” para volver a un estado anterior; se trata de la capacidad de absorber las perturbaciones, adaptarse a las nuevas realidades y transformarse para salir fortalecido, aprendiendo de la crisis. Invertir en resiliencia —a través de la educación, el fortalecimiento del tejido social, la protección del medio ambiente y la creación de sistemas económicos más justos y flexibles— es la mejor garantía que tenemos para construir un futuro habitable y próspero frente a la incertidumbre que nos aguarda.

Limitaciones y compromisos en la gestión del transporte de pasajeros y cargas generarles de Jobabo

Jobabo. – Las estrategias para lograr el cumplimiento de todos los indicadores económicos del presente año se pusieron a debate este miércoles en la celebración del balance de los resultados de la Unidad Empresarial de Base de Transporte de Pasajeros y Cargas Generales (UEB) del municipio.

Durante el análisis se dijo que la transportación de pasajeros se incumplió, al alcanzar solo al 87.2 por ciento por limitaciones con el combustible, los neumáticos, las baterías y otros insumos básicos, mientras que la de cargas generales se deterior, con el 53.1 por ciento.

En el balance anual de los resultados del calendario anterior de la UEB de Transporte de Pasajeros y de Generales Jobabo también se explicó que, se dejaron de ingresar más de doscientos mil pesos, aunque ello cubre los gastos incurridos en las actividades de esa dependencia.

Otros de los asuntos en los cuales también presentaron insuficiencias son, las cuentas por cobrar con un importe de más de 34 mil pesos envejecidos por más de 90 días, así como también las cuentas por pagar registran un saldo de unos 11 mil pesos, todas en términos.

Asimismo, se incumple el plan de viajes y de la transportación de pasajeros cuyas causas están asociadas a la baja disponibilidad técnica de los ómnibus y a la distribución tardía del combustible, lo cual no permitió, además, una planificación más eficiente del transporte a explotar.

En cuanto a las cargas, se dijo que se dejaron de transportar más de 6 toneladas, pues del total de medios con cuenta la unidad con ese fin (14), solo se mantuvo en funcionamiento un promedio de 5, para garantizar el traslado de la canasta familiar normada y el resto de las actividades de los organismos.

Esos deterioros están dados fundamentalmente por las distribuciones que realiza la unidad mayorista y la Industria Alimentaria, pues los recorridos de los medios no están sujetos al plan y a la desconcentración de las cargas, con alimentos como la leche, mientras que el aceite no cubre la capacidad del medio, lo cual también provoca el incremento del kilometraje con el equipo vacío.

No obstante, a las limitaciones de recursos, de combustible y de lubricantes, los trabajadores de la UEB de Transporte de Pasajeros y Cargas Generales, sostienen el compromiso de avanzar este año hacia el cumplimiento de la mayoría de los indicadores económicos que se deterioraron durante el calendario precedente.