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Gobierno y ciencia, codo a codo también en la producción de alimentos

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A buscar en la ciencia respuestas a los grandes problemas que hoy estamos llamados a resolver en el país, ha convocado en disímiles ocasiones el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. La experiencia más reciente de ese llamado la ha dejado la manera en que de conjunto con expertos y científicos el Gobierno cubano ha enfrentado a la COVID-19.

Tras el propósito de consolidar ese método de trabajo y extenderlo a otros sectores, en días recientes el Jefe de Estado sostuvo un primer encuentro con un grupo de científicos y académicos de instituciones cubanas destinadas a la investigación agropecuaria, un asunto prioritario también en la cotidianidad de la Mayor de las Antillas.

Estamos lejos aún de lograr la soberanía alimentaria y nutricional que nos hemos estado planteando y eso realmente nos pone en una situación compleja, reflexionó junto a ellos el mandatario. De ahí su insistencia en la necesidad de incrementar la producción de alimentos en el país, empleando todas las reservas internas, que incluyen también la investigación, la cual a su vez conduce necesariamente a la innovación y el desarrollo tecnológico, además de la sistematización de los resultados.

En la videoconferencia -donde participaron además el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa, y el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz-, el Presidente Díaz-Canel argumentó que la producción de alimentos es uno de los temas que debemos abordar con carácter holístico e integral.

Aseguró que es un problema de soberanía nacional y abarca muchos elementos que se deben interrelacionar como la producción, la distribución, la inocuidad de los alimentos, la comercialización, los precios, la calidad y los hábitos nutricionales, entre muchos otros, que serán tenidos en cuenta en futuros intercambios con esta comunidad científica.

Al retomar la enseñanza que nos ha dejado el enfrentamiento a la COVID-19, destacó cuánto ha significado el aporte de las ciencias, que permitió conocer el valor de un buen sistema de trabajo, teniendo como una de sus premisas esenciales que la pandemia del nuevo coronavirus en el mundo no ha sido solo un problema sanitario.

Estos complejos meses han dejado bien claro “que nuestro valiosísimo personal de Salud enriquece mucho su trabajo cuando concurren en su auxilio, en su apoyo, los académicos de diversos campos”.

Precisamente la práctica de coordinar esfuerzos también con el aporte de las ciencias, “deja todo un aprendizaje para abordar el tema de la soberanía alimentaria y nutricional, y es la perspectiva con que trabajaremos en el futuro en otros ámbitos de la vida económica y social del país”, acotó.

agricultura cuba

En este sentido el mandatario convocó a integrar los aportes científicos de todos los saberes, incluyendo los sociales. Al mismo tiempo, destacó la necesidad de dar espacio al intercambio con los productores de las diferentes formas de propiedad y gestión, porque nosotros podemos creer que estamos proponiendo algo novedoso, algo que resuelve, y si no tenemos en cuenta los intereses de los productores, no va a existir la motivación ni el apoyo de esos actores productivos.

Uno de los potenciales que tenemos en Cuba y que debemos reconocer para avanzar en diferentes frentes –subrayó-, es “utilizar mejor el conocimiento, la ciencia, la tecnología y la innovación, y para ello no basta con tener capacidades humanas, también se requiere crear un sistema de trabajo con un enfoque de políticas públicas que asegure que ese potencial sea eficientemente utilizado”.

Díaz-Canel mostró confianza en el aporte de estos encuentros, pues será una nueva motivación para el mundo académico y de investigación, “una cosa es investigar y enseñar, y otra es trabajar codo a codo con los tomadores de decisiones y los portadores de otros saberes”, señaló.

Entre los temas que inevitablemente no pueden dejar de ser abordados en encuentros sucesivos, el Jefe de Estado comentó los relacionados con las variedades de semillas; el uso de los suelos y su conservación; los temas climáticos; los recursos hídricos; las tecnologías; los equipamientos y aspectos socio-económicos y organizacionales como la efectividad o eficiencia de las empresas; la autonomía de las cooperativas; los incentivos; la distribución de recursos; la comercialización y los precios.

En tal sentido, insistió en la pertinencia de tener en cuenta el quehacer de campesinos, innovadores y extensionistas agrícolas, porque la experiencia práctica en estos temas es muy importante para desentrañar cómo podemos convertir un grupo de excepciones de nichos de desarrollo que tenemos hoy en nuestro país en la reglas del buen hacer.

Términos como sistemas de gestión del conocimiento, integración e innovación, autoabastecimiento local y extensionismo marcaron transversalmente las intervenciones de los participantes. En ellas se coincidió además en la urgencia de fomentar los vínculos que deben existir entre la academia y la base, así como el papel que les corresponde a los gobiernos locales para potenciar la producción de alimentos.

En esta ocasión, el punto de partida de la reunión fue el resultado del Primer “Taller de Producción de Alimentos con más ciencia” que derivó 17 indicaciones, de las cuales se implementaron ocho. Durante la presentación en la reunión, la viceministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Adianes Taboada, dijo que algunos de los resultados del taller se incluyeron en el Plan de la Economía.

Finalmente, Maricela Díaz, directora de Ciencia y Técnica, Innovación y Medio Ambiente del Ministerio de la Agricultura, presentó un nuevo sistema de trabajo que propiciará dinamizar más la introducción de los resultados de las ciencias y el vínculo con los productores.

La producción de alimentos del país es estratégica, más aún en un escenario mundial impactado por la COVID-19, y con la mirada puesta en contrarrestar los efectos de una crisis económica internacional prolongada.

Potenciar nuestras reservas internas desde la gestión del conocimiento, la innovación y la tecnología, en permanente intercambio con los productores en la base, permitirá producir más, desde los recursos nacionales, y reducir gradualmente las importaciones.

Cuba participa en cumbre de ALBA-TCP centrada en respuesta a Covid-19

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La Habana, 29 jun (Prensa Latina) Cuba estará representada hoy por el canciller Bruno Rodríguez en la cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América?Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), centrada en la respuesta pos Covid-19.

 

En la reunión conjunta del XX Consejo Político y el X Consejo Económico de la organización, que sesionará de manera virtual, también tomará parte el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera Rodrigo Malmierca.

La cancillería cubana dio cuenta que la cita comenzará a las 14:00, hora local, y será transmitida en vivo por su cuenta de Facebook y su canal de Youtube.

Como objetivo central se fijó la búsqueda de alivios para los efectos económicos y sociales de la pandemia provocada por el coronavirus SARS-CoV-2.

El encuentro forma parte de un acuerdo adoptado durante la Conferencia de Alto Nivel sobre Economía, Finanzas y Comercio en el Marco de la Covid-19, celebrada el pasado día 10.

Ambos consejos ministeriales evaluarán las propuestas realizadas por los países del ALBA-TCP y los invitados especiales durante la referida Conferencia, en aras de valorar las vías de ejecución de las iniciativas.

En la cita, el presidente Miguel Díaz-Canel reafirmó la disposición de la isla a cooperar con los países de la Alianza para superar juntos los nuevos desafíos que depara la pandemia.

Venezuela y Cuba son miembros fundadores del ALBA-TCP que integran además Nicaragua, Dominica, Granada, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, y San Cristóbal y Nieves.

Creada el 14 de diciembre de 2004, la Alianza tiene un Consejo Político integrado por los cancilleres de los países miembros, cuya función principal es la de asesorar al Consejo Presidencial, al que pertenecen todos los mandatarios y que es la máxima instancia de deliberación, decisión y orientación política.

El Consejo Económico está conformado por ministros designados por cada país miembro de los sectores de industrias, economía, finanzas, comercio, planificación y desarrollo.

Este último constituye una instancia de coordinación de estrategias, políticas y proyectos para la complementación productiva, agroalimentaria, industrial, energética, comercial, financiera y tecnológica de los Estados miembros.

Cuba y la ONU coinciden en reinventar el mundo postpandemia

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La Habana (Prensa Latina) El mundo en el cual vivimos presenta grietas, dolencias y fallas que la Covid-19 ha puesto al descubierto, sobre todo cuando la epidemia hizo hasta ahora sus mayores estragos en varios de los países que representan el poder económico mundial; ello extiende su influencia al resto del planeta.

 

No hay que olvidar que el nuevo coronavirus se desató en China, potencia nuclear y que discute a Estados Unidos la preponderancia económica y también militar.

Los chinos consiguieron atajar la epidemia provocada por el nuevo coronavirus, que se extendió cual plaga implacable al oeste, con Europa epicentro posterior de la pandemia.

A más de cuatro meses de los primeros contagios, hoy es Estados Unidos el epicentro global de la pandemia, seguido al menos en el continente americano por Brasil, Perú y Chile.

El liderazgo mundial de EE.UU. se cuestiona hoy por su respuesta a la enfermedad, cuando hay cinco estados que reportan números récords de contagios y 33 suman más reportes diarios que el promedio hasta ahora.

La pandemia ha cobrado miles de vidas y millones de enfermos. No distingue entre ricos y pobres, aunque estos últimos engrosan la mayor parte de los decesos.

En este contexto, el secretario general de la ONU, António Guterres, presentó un plan de acción con las medidas adoptadas por el organismo multilateral frente a la Covid-19 y las proyecciones para luchar contra la pandemia.

La iniciativa establece un programa de políticas orientadas al futuro con el fin de ayudar a los países a recuperarse mejor de la pandemia, y atender las necesidades de los más vulnerables.

No podemos volver a recrear los sistemas que agravaron esta crisis, subrayó Guterres. Urge reconstruir mejor con sociedades y economías más sostenibles, inclusivas y con igualdad de género, apuntó.

Según dijo el portugués que nos representa a todos, este es el momento de invertir en fuentes de energía que no contaminen ni causen emisiones, pero generen empleos decentes y ahorren dinero.

El plan contempla una estrategia basada en tres pilares, comenzando con una respuesta sanitaria coordinada e integral, guiada por la Organización Mundial de la Salud.

También incluye elementos para abordar los devastadores aspectos socioeconómicos, humanitarios y de derechos humanos de la crisis generada por la enfermedad, y crear las condiciones adecuadas para el proceso de recuperación.

Un virus microscópico trajo consecuencias catastróficas a nuestro mundo, la pandemia puso al descubierto graves y sistémicas desigualdades, destacó el titular de ONU.

Mucha gente está perdiendo cada vez más la confianza en los establecimientos e instituciones políticas y ahora más que nunca, los líderes deben ser humildes y reconocer la importancia vital de la unidad y la solidaridad, exhortó.

La familia de Naciones Unidas se moviliza ahora para salvar vidas, controlar la transmisión del virus, aliviar sus consecuencias económicas, y apoyar la labor para acelerar la investigación y el desarrollo de una vacuna accesible para todos, detalló.

Frente a los desafíos, Guterres resaltó la importancia del multilateralismo y la necesidad de seguir los principios de la Carta de Naciones Unidas.

La ONU está firmemente comprometida a liderar la renovación luego de la pandemia, pero es difícil lograr una transformación de los mecanismos de gobernanza mundial sin la participación activa de las potencias mundiales, cuyas relaciones actuales son muy disfuncionales, aseveró.

El secretario general de la ONU expresó su intención de discutir sobre estos asuntos con los líderes mundiales en septiembre próximo, en cualquier formato que sea necesario adoptar durante el debate de alto nivel de la Asamblea General.

De antemano sugirió: debemos reunirnos para reimaginar y reinventar el mundo que compartimos.

Pero le faltan compañeros de viaje a Guterres y a la comunidad internacional en su empeño de reinventar el mundo en que vivimos luego de la epidemia.

Estados Unidos desconoce el multilateralismo y no será compañero de viaje de la ONU en este loable propósito.

Basta recordar que Washington así lo hizo con la Organización Mundial de la Salud en medio de la pandemia, con lo que el organismo internacional carecerá de al menos 900 millones de dólares para atender la crisis sanitaria en los países más pobres, en particular de África.

Otra realidad: la Casa Blanca, en tiempos de Covid-19, refuerza su arrogado papel de juez y castigador al imponer sanciones unilaterales a varios países que coinciden en moverse fuera de la órbita hegemónica de la administración de Donald Trump.

Una de esas naciones es Cuba, que hoy tiene bajo control al contagio del nuevo coronavirus mientras la potencia norteña que le aplica un férreo bloqueo en todas las actividades humanas, exhibe récord de casos positivos.

Más aún, Washington incluyó a los expertos cubanos que hoy salvan vidas en más de 60 países del planeta como esclavos y sujetos a la trata de personas. Así reza en la lista unilateral que sobre el asunto emite cada año el Departamento de Estado de la nación norteña.

Según el gobierno cubano, resulta una falacia para reforzar el bloqueo. Sobre todo cuando ambos países comparten acciones de cooperación contra la pandemia en varias naciones.

Y más cuando la de la mayor de las Antillas es reclamada y recibida por gobiernos aliados tradicionales de Washington. Léase Francia, Reino Unido, Italia y Andorra, donde expertos sanitarios de Cuba ayudan a combatir la Covid-19.

Simplificando las cosas, el gobierno estadounidense resulta errático frente a la pandemia, mientras la pequeña isla caribeña muestra resultados y presta colaboración a decenas de países, aun en condiciones de bloqueo.

Ello ocurre cuando la Carta de Naciones Unidas, que rige los principios de las relaciones internacionales, cumplió el 26 de junio los 75 años de ser suscrita.

Ello mereció una carta del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, al secretario general de la ONU, en la que ratifica el apoyo de la mayor de las Antillas a los principios de la carta magna que rige a nivel mundial. A 75 años de que los Estados miembros de esta Organización suscribimos la Carta de las Naciones Unidas, el estricto apego a sus propósitos y principios, al Derecho Internacional y a la preservación del multilateralismo cobran más relevancia que nunca, escribió el mandatario cubano.

En su misiva Díaz-Canel aludió a las múltiples crisis que enfrenta el mundo como consecuencia de la pandemia de la Covid-19, ‘cuyos demoledores efectos, visibles en todas las esferas de la sociedad, avizoran ser perdurables y se suman a los desafíos globales pendientes’.

El escenario internacional es cada vez más complejo. Proliferan los conflictos y la carrera armamentista, apuntó.

Refirió la intensificación de las guerras no convencionales con fines de dominación, los actos de agresión, las medidas coercitivas unilaterales, la manipulación y politización de los derechos humanos y el irrespeto a la libre determinación de los pueblos.

Se ataca -añadió- el multilateralismo, se desconocen acuerdos internacionales y se descalifica el papel de organizaciones como la ONU y la Organización Mundial de la Salud, remarcó el gobernante.

El jefe de Estado cubano argumentó que el injusto orden económico internacional vigente profundiza la desigualdad y el subdesarrollo, e incrementa la pobreza, el hambre, la marginación y la falta de acceso a servicios esenciales para la vida, como los de salud.

El momento y el sentido común imponen a la comunidad internacional dejar de lado las diferencias políticas y buscar soluciones mancomunadas a los problemas globales, mediante la cooperación internacional, sostuvo.

A simple vista, y entre líneas, es comprobable la sintonía entre el plan de acción de la ONU, la postura de su secretario general, y de Cuba, expresada en la carta del presidente de la isla.

Cuba y la ONU coinciden en la necesidad de estrenar un nuevo mundo tras vencer la Covid-19, en el que deben prevalecer la solidaridad, el multilateralismo, el respeto a la diversidad, la defensa del medio ambiente y otros principios de la Carta de Naciones Unidas, que no se pone vieja, salvo inoperante por el irrespeto de quien debe ser su mayor cumplidor, Estados Unidos de América.

Jobabo: Nuevas regulaciones para la compra de gas licuado

Jobabo.- Ajustes en la forma de comercialización de gas licuado y medidas para evitar ilegalidades se implementarán a partir del dos de julio en el punto de venta del combustible aquí en Jobabo, donde ya se expenden sin restricciones los cilindros de 10 kilogramos.

De acuerdo con información ofrecida por la administración de la entidad, a partir de la referida fecha, todos los consumidores, que incluyen las tres modalidades (clientes sin módulos, normados y liberados), deben asistir con la libreta de abastecimiento.

Ello se debe a que se establecieron una serie de procedimientos a nivel nacional para la adquisición del gas licuado, y la libreta es una de las medidas que incluye el nuevo paquete. También, se pide el contrato para continuar llenando las tarjetas y comprobar el comprobante de compra.

Esta nueva forma de control evita que existan irregularidades en las ventas y descontrol en los inventarios, un problema que sacudió hace poco el establecimiento de gas licuado en Jobabo y generó una serie de procesos administrativos que incluyeron cambio de la totalidad del personal que labora allí.

Explican que el 30 de junio se realizará mantenimiento en la unidad y se trabajará en el acondicionamiento del local y la cerca perimetral, por lo que no se efecturán ventas ese día ni el siguiente, además, el primero de julio es el día del trabajador petrolero y el personal debe asistir a Las Tunas a una actividad.

Determina Gobierno de Las Tunas prioridades en esta etapa de recuperación pos-Covid-19

Las Tunas.- La prioridad número uno del Gobierno en la provincia de Las Tunas es el cumplimiento estricto de las disposiciones orientadas por el país, para la actual etapa de recuperación pos-Covid-19, declaró Yelenis Tornet Menéndez, vicegobernadora del territorio.

Destacó que el que aislamiento físico en instituciones estatales, privadas y en la sociedad en general, es “una medida de seguridad”, aseveración que cobra relevancia en un contexto internacional en el cual el dilema ha estado entre salud y economía, una situación que en Cuba queda muy clara: la salud es lo fundamental.

En un segundo orden de preponderancias para el Gobierno local, Tornet Menéndez citó la producción de alimentos tanto para el consumo humano como animal y mencionó, en este sentido, un mayor desarrollo de la agricultura urbana con el fomento de autoconsumos familiares.

“Conscientes de que las ofertas aún son insuficientes trazamos estrategias y buscamos variantes para que los surtidos de la agricultura se comercialicen y lleguen a la población de manera ordenada. Ahora mismo estamos en la cosecha del mango y trabajamos para acopiar el máximo posible con destino a la industria. En el país hay una reducción de importaciones y debemos producir aquí lo que necesitamos, es el caso de la leche, por ejemplo, otro renglón donde se realizan esfuerzos para recolectar el máximo posible y garantizar el suministro a la infancia”.

La construcción de viviendas, con el desafío de edificar este año mil 694 inmuebles, cifra superior a la planificada en el anterior calendario, es otra de las actividades de primer orden para el ejecutivo de la provincia, refirió, a su vez, la directiva.

Paralelamente, se sitúa la economía y la proyección del plan con vistas al 2021, el cual se concibe en medio del enfrentamiento a la Covid-19 y en la actual fase de desescalada en el país que vio afectados los ingresos de divisas debido a las consecuencias de la pandemia, y debió paralizar un conjunto de actividades productivas y de servicios, con el consecuente impacto monetario.

En un contexto de tensiones financieras y en el suministro de combustibles, el ahorro de los portadores energéticos y de todos los recursos, es otra de las prioridades, subrayó Yelenis Tornet Menéndez, vicegobernadora de Las Tunas, quien exhortó también a explotar al máximo las potencialidades del territorio y aprovechar las reservas de eficiencia aún sin explotar.

“Unidos, saldremos adelante”, subrayó, finalmente, al destacar la respuesta de la población ante el peligro de la pandemia y en este período de recuperación post Covid-19.