La figura de Fidel Castro ejerció una influencia profunda y duradera en la juventud cubana, definida por una confianza absoluta en el rol de las nuevas generaciones para sostener y continuar la Revolución. Su legado se manifiesta hoy en la educación, la participación política y la identidad colectiva.
Fidel veía a los jóvenes no como el futuro lejano, sino como “la materia prima del gran futuro de la patria” y depositarios de grandes tareas desde el presente. Su célebre frase, “creer en los jóvenes es ver en ellos… convicción profunda de que la juventud puede”, resume su filosofía.
El legado de Fidel sigue vivo en los jóvenes de hoy, quienes se conciben como herederos y guardianes de su obra.
Las nuevas generaciones son descritas como la”Generación del Centenario” de Fidel, llamadas a actuar con su misma altura. Organizaciones como la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) son presentadas como vanguardia que dialoga, debate y defiende el proyecto socialista.
Se destaca la actuación de la juventud durante la pandemia,asumiendo roles en la primera línea de salud, ciencia y solidaridad. Asimismo, se valora su participación crítica pero “dentro de los marcos de la institucionalidad” para buscar soluciones a problemas nacionales.
Para muchos jóvenes dentro de la Isla, el mandato sigue siendo claro: “pensar como país” y actuar con “lealtad reflexiva”, siendo consecuentes con el proyecto común. La consigna “Yo soy Fidel” sintetiza este compromiso de mantener viva su memoria como brújula ética e ideológica.




