Jobabo, Las Tunas – Cada primero de octubre, Cuba se viste de gala para homenajear a quienes han dedicado su vida a construir la sociedad. El Día Internacional de las Personas Adultas Mayores, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1990, trasciende la efeméride para convertirse en un compromiso de Estado con el bienestar y la dignidad de la tercera edad.
Este año, la jornada adquiere un matiz especial: se realiza en medio de un complejo escenario económico, marcado por el recrudecimiento del bloqueo, la crisis global y severas limitaciones de medicamentos, alimentos, combustible y materiales. Aun así, en Jobabo, la atención a los abuelos no se detiene: se ajusta, se inventa y se comparte.
En el municipio sureño de Jobabo, la jornada no pasa desapercibida. Desde el deporte, la salud, la educación y la cultura, se teje una red de atención integral que busca garantizar una vejez activa y participativa, en sintonía con el lema nacional que rige esta celebración: “Celebrando la vida, honrando la experiencia” .

Un marco legal y programático para la atención integral
A nivel nacional, Cuba ha consolidado un sistema de atención al adulto mayor. El Decreto 139/2025 del Consejo de Ministros institucionalizó la celebración nacional, extendiéndola desde la última semana de septiembre hasta el primero de octubre. Este decreto no solo reconoce su valor, sino que orienta a los organismos estatales a aunar esfuerzos para mejorar su calidad de vida, fomentando hábitos saludables y una imagen positiva de la vejez.
Entre los programas emblemáticos se encuentra el Sistema de Atención a la Familia (SAF) , ideado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, que beneficia a más de 69,000 personas en todo el país, ofreciendo alimentación y socialización a adultos mayores en desventaja social a través de una red de más de 1,450 establecimientos gastronómicos. A esto se suman servicios como la asistencia social a domicilio, diseñados para proteger a quienes viven solos o en situación de vulnerabilidad, parte del Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida.

Jobabo en el cuidado de sus mayores
En el territorio jobabense, la aplicación de estas políticas se materializa en acciones concretas. La Dirección Municipal de Trabajo y Seguridad Social gestiona prestaciones monetarias y en especie que amparan a más de un tercio de los adultos mayores, de los cuales un número significativo presentan alguna discapacidad. Asimismo, se otorga el servicio de Asistencia Social a Domicilio a quienes viven solos y carecen de familiares que puedan prestarles ayuda.
El Hogar de Ancianos de Jobabo, que acoge a 36 residentes, hace un tiempo fue objeto de una profunda reparación constructiva. Se revitalizó toda la red hidrosanitaria, se cambiaron la totalidad de las camas, se adquirieron ventiladores y se mejoró la cocina, con una inversión que superó los tres millones de pesos. Estas mejoras, junto con la incorporación de un médico asistencial, han elevado la calidad de vida de los abuelos y dignificado su entorno.

No obstante, la obra se enfrentó a la escasez de materiales de construcción y a los altos precios. Se logró con gestión local, apoyo de cooperativas y donativos. Aún faltan medicamentos, alimentos y medios de protección. La falta de combustible también afecta las visitas y traslados.
Deporte: movimiento y salud para el cuerpo y el alma
El deporte juega un papel fundamental en la estrategia de envejecimiento activo en Jobabo. Los profesores de Actividad Física y Recreación de los combinados deportivos del municipio diseñan programas que llegan a centros laborales y a los 10 Consejos Populares del territorio.
Las actividades centrales por esta efeméride se realizan en el Hogar de Ancianos y la Casa de Abuelos “Heriberto Cortés Iglesias” , donde se desarrollan cada año festivales deportivos recreativos, ejercicios físicos adaptados y juegos tradicionales. Estas iniciativas no solo mejoran la salud física de los participantes, sino que combaten el sedentarismo y fomentan la socialización, contribuyendo directamente a su bienestar emocional.

Salud: un pilar de proximidad y cuidado
A pesar de tantas limitaciones la atención sanitaria a la población envejecida en Jobabo se fortalece con la labor de los médicos y enfermeras de la familia. Un ejemplo palpable es el consultorio médico del barrio Argentina Sur, que tras su revitalización con un costo de más de 11 millones de pesos, ofrece asistencia a los habitantes de la zona y a comunidades rurales cercanas, centrándose en el seguimiento de enfermedades crónicas no transmisibles, pacientes postrados y la población envejecida.
De igual forma, la Casa de Abuelos cuenta con un consultorio medico aledaño a la institución que atiende a los adultos mayores hipertensos, diabéticos y de otras enfermedades, extremando cuidados ante cualquier eventualidad, como una simple caída que pudiera derivar en fractura de cadera.
Educación y cultura: aprendizaje y memoria viva
La Cátedra del Adulto Mayor , promovida por el Centro Universitario Municipal (CUM) de Jobabo en conjunto con la Filial de la Asociación de Ciegos de Cuba, constituye un espacio de enriquecimiento de la cultura general integral para las personas de la tercera edad. Encuentros como las conferencias sobre la vida y obra de José Martí convierten el espacio en un escenario de aprendizaje mutuo y reflexión, demostrando que la tercera edad también defiende la Patria y mantiene viva la memoria histórica.
En el ámbito cultural, el proyecto “Miel en los Años” , desarrollado por la Casa de Cultura y el CUM, ha sido una fortaleza para elevar la calidad de vida del adulto mayor mediante la gestión integrada municipal y el desarrollo sociocultural del territorio. Estas iniciativas se complementan con celebraciones de cumpleaños colectivos y visitas a instituciones patrimoniales, como el museo municipal Rosendo Arteaga y la Galería de Arte Lucilo León, que reafirman el valor de la cultura como herramienta de inclusión social.
Sociedad: integración y solidaridad comunitaria
La sociedad jobabense se articula para garantizar que los adultos mayores no queden desamparado. El Gobierno municipal, a través de sus delegados y grupos comunitarios, facilita ciertas atenciones, mientras que las cooperativas y trabajadores por cuenta propia contribuyen con donativos de alimentos. Esta combinación de esfuerzos estatales, comunitarios y familiares refleja la máxima martiana de que “Honrar, honra” , y en Jobabo, esa premisa se vive con acciones concretas de amor y reconocimiento hacia los adultos mayores.

No obstante, la crisis económica golpea con fuerza: inflación, salarios y chequeras insuficientes, migración de jóvenes y envejecimiento poblacional. La familia sigue siendo el principal sostén, la comunidad se organiza, aunque los recursos son limitados.
En este primero de octubre, se celebra la vida de los abuelos, se honra su experiencia y se ratifica que la vejez puede ser una etapa plena, activa y digna cuando la sociedad entera se compromete con su cuidado.




