El embajador Leyde Rodríguez, jefe de esa misión diplomática, señaló a Prensa Latina que ese solemne acto, de reafirmación patriótica y revolucionaria, inició con la lectura a ese llamado para que “hagamos de nuestra postura, la más firme y resuelta condena a toda política contraria a la vida y a los derechos del pueblo cubano”.
Esta iniciativa se enmarca en la conmemoración del triunfo del pueblo cubano, del 19 de abril de 1961, frente a una invasión mercenaria por Playa Girón, primera gran derrota del imperialismo norteamericano en América, y se desarrolla en momentos en que el gobierno estadounidense amenaza con una nueva agresión.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, convocó a este movimiento nacional e internacional de solidaridad y de denuncia, en un acto efectuado el pasado 16 de abril, jornada en la que se celebró el aniversario 65 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución.
Se rechaza en el texto suscrito la política de odio y las continuas amenazas de agresión militar por parte de Estados Unidos, así como el carácter genocida del bloqueo que desde hace más de 60 años mantienen contra la isla, como parte de una brutal guerra económica, dirigida a causar sufrimiento al pueblo de Cuba, cuya verdad no será silenciada.
En el texto, leído antes de la firma por el embajador de Cuba, se expresa “la irrenunciable vocación de paz, que es esencia de la nación cubana” así como “la más profunda convicción de que defendernos no es solo un derecho, es, tal como plasmamos en nuestra Constitución, el más grande honor y el deber supremo de cada cubano”.




