Ser médico tiene su dosis de amor

Ser médico tiene su dosis de amor

Ser médico es una profesión que, además de cierto talento, lleva una gran dosis de amor. Así lo expresa el Especialista en Primer Grado en Medicina General Integral y Segunda Opinión en Medicina Interna, de Jobabo, Las Tunas Adonis Medina Milanés, quien  cuenta su trayectoria.

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«Me incliné por esta profesión, pero debo ser sincero, nunca había pensado estudiar medicina, pero mi familia, en especial, mi difunta madre que le agradezco y la llevo siempre en mi memoria, me sugirieron que estudiara esta carrera, en realidad yo lo que estudiaba era matemática y laboré como profesor por dos años en el municipio».

«En el servicio militar opté por la medicina, en los primeros años no tenía una responsabilidad cabal de lo que estaba estudiando, y tuve mis tropiezos. Gracias a mis profesores que me hicieron abrir los ojos para llegar a convertirme en médico».

«Me gradué en el año 1996, comencé mi vida laboral en el consultorio médico de la comunidad rural de Sao Corojo, por un año. Luego me trasladé por dos años hacia el cuerpo de guardia del mayor centro asistencial del municipio, haciendo la estancia como decimos nosotros».

«Luego fui trasladado hacia el barrio Los Sitios, comunidad que llevo muy dentro de mí,  me acogieron como su familia y los llevo en mi corazón. Al mismo tiempo hice la especialidad de Médico General Integral (MGI), luego me categoricé como profesor instructor para impartir docencia».

Su experiencia y sabiduría han traspasado más allá de las fronteras cubanas «En el año 2007 fui a cumplir misión a la República Bolivariana de Venezuela por tres años, con muy buenas vivencias y gratos recuerdos, al contribuir a prever, mejorar y salvar vidas. Además, de la formación de estudiantes venezolanos de la escuela Latinoamericana de Medicina».

«Al regresar, me incorporé nuevamente al consultorio de Los Sitios por tres años más, hasta que me llegó una nueva misión internacionalista en Brasil,  en el estado de Paraná, barrio Santa Rita, por un año, pero por situaciones de salud tuve que regresar a Cuba».

«Incorporándome al cuerpo de guardia, hice cambio de categoría docente, este vez para auxiliar y continué en la formación de nuevos profesionales del gremio».

Bárbara Sánchez Ramírez
Bárbara Sánchez Ramírez
Máster en Ciencias de la Educación. Licenciada en Geografía. Hace periodismo abordando temas de la salud, medio ambiente, indisciplinas sociales, quehacer de las industrias locales y gusta de las historias de vida.

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Máster en Ciencias de la Educación. Licenciada en Geografía. Hace periodismo abordando temas de la salud, medio ambiente, indisciplinas sociales, quehacer de las industrias locales y gusta de las historias de vida.
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