Ciencia, sostenibilidad y transformación: la agricultura que necesita Jobabo
Ciencia, sostenibilidad, transformación y productividad, es lo que necesita actualmente la agricultura jovense, algo que desde la academia se enfoca con una válida argumentación de prioridad, destaca Domingo Álvarez Alzar, docente del Instituto Politécnico Agropecuario Manifiesto. “Ponemos muchos problemas antes y no nos viramos contra el suelo con la posibilidad que tenemos, y entonces tenemos pocos recursos pero no aplicamos ni la ciencia ni la técnica, entonces no nos damos cuenta que nuestro país está bloqueado y que lleva recursos a producir pero nosotros podemos acudir a la ciencia y a la técnica para ver con quién podemos jugar y utilizar la alternativa para mantener la producción, claro no va a haber esos altos rendimientos pero sí va a haber una producción”.
El campesino de hoy tiene que adaptarse
Para Mayté Coba, que junto a su esposo trabajan en un terreno que ha demostrado rendir lo suficiente, entienden que el campesino de hoy tiene que adaptarse. “Hay casi una caballería, aquí tenemos sembrado tomate, moñato, yuca, plátano y la idea es seguir incrementando el cultivo. Aquí hay vellos que quedan entre las cercas, es de estancia y lo otro alrededor es potrero. Queremos seguir agregando y incrementando más para que haya más condiciones”. Quienes han emprendido esas prácticas ven cambios en sus fincas.
“Bueno, como bien se sabe todas las carencias de recursos, de químicos y de todo lo que existe y el plátano nosotros hemos buscado alternativas: para el picú se siembra, no hay químico y lo pasamos por agua caliente y ya muere, ya se siembra y ya se elimina, no se vuelve a repetir, pero bueno dura un gran tiempo y él sigue a toca que sabemos que eso es lo peor que tiene el plátano, semanal se le va picando la punta de la hoja toda la semana y se va radicando, no se radica total pero hay un gran éxito ahí en eso, que si todo el mundo lo hiciera se podría sembrar más plátano, que el plátano se ha eliminado un buen poco por todos esos problemas, el plátano brillante es el que más afecta, el plátano burro es más resistente”. Esa es el enfoque del presidente de la CCS Melanio Ortiz I.
Mayber Fernández, perteneciente al polo productivo Melanio Ortiz, ha hecho una variación constante de cultivos que permiten que cada cosecha dé rendimientos superiores. “Tres hectáreas de frijol que ya está fundado y maíz, dos hectáreas de maíz, dos de tomate y el plátano que tiene el frijol intercalado ahí adentro y dos hectáreas de boniato. El plátano extra denso que se sembraron a 15 hectáreas. Ya para el mes que viene empieza la producción, estamos echándole agua a los plátanos y eso esperando que para seguir sembrando, el petróleo es el problema que hay”.

Integralidad de la finca y agroecología
Hay otros campesinos que se han ido por la integralidad de la finca, la combinación de cultivos varios con frutales y el uso extensivo de la agroecología. “Tengo aprovechado con yuca y separándola a metro y medio más o menos de las raíces y no le paso cerca, al buey no le paso cerca para que no le lastimen las raíces y entonces lo voy a ir aprovechando. Todo lo tengo aprovechado, este es el único terreno que el ciclón me arrancó la yuca y ya la tengo sembrada de nuevo, esperando para que quieran sembrar la guayaba, para entonces arrancar con la guayaba por esta zona, esta zona de aquí. Lo demás todo está bien, esperando la lluvia y que se arrollen más, para allá está más grande el mar”.

Y así la ciencia también se aplicaba antaño: las fases lunares tienen mucho que ver con la agricultura. “Mira, nosotros la fase lunar la aprovechamos en la diferencia de cultivo, en la dependencia del cultivo: para el plátano se saca en luna nueva y se siembra en menguante, esa tradición la llevamos nosotros a través de experiencias que hemos adquirido de campesinos viejos y demás. Eso funciona, es verdad que funciona, para la selección de semillas que lleva, la ración de las semillas y sale a funcionar la siembra en el campo y se realiza el labor”.
Combinar lo que está demostrado que da resultados con lo que la ciencia más actual recomienda hace una agricultura sólida y oportunamente productiva. Eso es lo que muchos aplican aquí en Jobabo con amplias experiencias.
Ganadería en la mira
Mientras la capacidad productiva agrícola crece de manera sostenida en prácticamente todas las cooperativas y unidades estatales del territorio, la ganadería jobabense no solo disminuye en número y capacidad de aporte, sino que su recuperación a corto y mediano plazo se hacen imposible dado el deterioro generalizado de la masa.
Esta semana en los entornos de análisis del sector agropecuario volvió a analizarse tal situación, ahora con una mirada puesta en la devolución a la parte estatal de las capacidades de gestión pecuaria con la recuperación de infraestructuras y áreas de manejo de diferentes programas vinculados a la reproducción, la compra y mejora, y los servicios técnicos.
Dirigentes locales enfatizaron que a la par de la exigencia que se le hace a las cooperativas, que aportan prácticamente la totalidad de lo que se produce tanto en los dos renglones principales vinculados a la ganadería, la empresa estatal tiene que dar el ejemplo y proyectarse de manera inmediata revitalizar sus centros productivos sin ser meramente un intermediario del sector campesino.
Entre los acuerdos fundamentales está la habilitación de un centro de crianza y mejora del ganado para darle un valor agregado al rebaño con destino a la industria, el rediseño de la estructura de compraventa, la adquisición de redes mejoradas genéticamente, la creación de capacidades para volver a prestar servicios de inseminación artificial y la reconstrucción de los sistemas de áreas de rotación de pastoreos y potreros, actualmente infestados en más de un 50% de marabú y algarrobilla.
Además se orientó revisar las posibilidades de mejorar las capacidades técnicas de las pesas de ganado, las cuales tienen un alto grado de deterioro por los años de uso y la falta de un adecuado mantenimiento.
Otro de los temas abordados que incide directamente en la ganadería y especialmente en la producción lechera fue la gestión de los pagos, cuya deuda de casi medio semestre recientemente fue saldada por la industria Láctea sin embargo, persisten los riesgos de impagos futuros, agudizados por la limitada capacidad de los bancos de entregar los montos en efectivo correspondientes a las bases productivas jobabenses.
En este sentido no solo se hizo un llamado a la comprensión por parte de las juntas directivas, sino que se exhortó a mirar con más agudeza los términos contractuales y exigir responsabilidades legales ante las morosidades de los comercializadores.
Trabajar con humanismo y amor
La doctora Maria de los Ángeles Téllez de Jobabo, Las Tunas, 26 años de edad, 2 de ellos de labor, destacada en su trabajo, responsable, consagrada, y militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), son solo algunos de los elementos que distinguen a esta excelente profesional de la salud, con una singular trayectoria.
¿Por qué se inclina usted por la rama de la medicina?
«Yo me inclino por la medicina porque desde adolescente vi que era una carrera muy humana, ayudar a las personas, tener empatía con cada ser humano, donde salvar una vida es un acto de grandeza, de bondad. Entonces me esforcé, logré mi objetivo que fue coger mi carrera, me pasé mis seis años de medicina, esforzándome mucho, estudiando día a día, hasta lograr este objetivo y estoy muy orgullosa de lo que soy hoy. Una vez graduada, ya hace dos años comencé mi servicio social en Cañada de Palma, una zona rural de difícil acceso, pero bueno, nada imposible porque siempre hacía mi esfuerzo para llegar allá y atender a todos los pacientes. Muy orgullosa de haber estado allá, conocí personas maravillosas y tuve buen contacto con la población. Luego me trasladaron hace más o menos cuatro meses, me trasladaron para Argentina Sur 1, donde presté servicio hasta el día de hoy. Un consultorio ubicado en una zona vulnerable, un área en transformación, donde interactué con una población grande de 1 mil 522 habitantes, con disímiles enfermedades, con disímiles características, pero bueno, muy orgullosa también de haber estado en ese lugar trabajando».
Sabemos que desde muy joven se incierta usted a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). ¿Qué nos puedes comentar al respecto?
«Cuando comencé mi estudio en el preuniversitario, a los 16 años ingresé en la fila de los militantes de la juventud. Ahí también, en onceno grado, fui la jefa de la FEEM, donde tuve vínculos muy internos con la juventud y hasta el día de hoy que sigo siendo militante, apoyando siempre a los jóvenes, realizando actividades, tratando de ser ejemplo para todas las generaciones y cumpliendo todas las tareas que se me encomiendan con la mejor actitud y siendo ejemplo».
A pesar de tu corta edad y el poco tiempo que llevas ya como graduada, ¿cómo logras convertirte entre una de las jóvenes más destacada dentro del gremio?
«Bueno, cumpliendo con todas las tareas asignadas, realizando cada labor en el barrio en transformación y también en el antiguo lugar donde trabajaba y más que todo siendo humana, teniendo mucha empatía con los pacientes».
Doctora, ¿Qué se siente el poder contribuir a salvar vidas?
«Bueno, me enorgullece mucho poder salvar una vida, poner un granito de arena en cada paciente, o sea poder salvar cada vida, poder ayudar. También me enorgullece poder lograr un buen control prenatal con cada embarazada, llevar las puericulturas de los recién nacidos, de los lactantes al pie de la letra, ver a los niños nacer que nazcan a término con buen peso, evitando siempre o tratando todos los riesgos desde el embarazo para evitar malos resultados. Tengo una buena experiencia en esa parte porque en mi consultorio, que es Argentina Sur 1, ahí tenemos un PAMI muy grande, tenemos 11 embarazadas y 14 lactantes y sí me enorgullece mucho ver el resultado que he logrado ahí, ver cómo cada niño ha estado sano, las embarazadas han pasado su embarazo tranquila, no sé qué más decir, porque no hay nada más gratificante en el mundo que ver los resultados de tu trabajo reflejados en cada paciente».
Como joven militante de la Unión de Jóvenes Comunistas y también como doctora destacada dentro del gremio, ¿qué mensaje pudiera transmitirle usted a las nuevas generaciones?
«Bueno, decirles a los jóvenes que sean ejemplos, que siempre saquen el paso al frente, que se integren a la fila de los jóvenes comunistas, porque como dijo nuestro comandante Fidel Castro Ruz, si los jóvenes fallan, todo fallará, porque somos el relevo de la continuidad de la Revolución Cubana».
Historias de vida: Embarazo Precoz
Durante el 2026 el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en Jobabo mantiene en lo que va de año una notable incidencia en las estadísticas de embarazo en la adolescencia. En la actualidad existen 144 gestantes, de ellas 23 son adolescentes, el comportamiento es seguido por las instituciones de salud; asunto de preocupación social y familiar. Acerca su experiencia y poca preparación sobre el tema se refieren algunas adolescentes.
«Soy una adolescente de Jobabo, tengo 18 años y tiempo de gestación 32 semanas. Mi primera relación sexual fue a los 15 años. Al principio de tener mi primera relación sí empecé a usar anticonceptivos, después me descuidé y salí en estado. Todo el mundo nos quedamos asombrados porque no estábamos preparados para eso, pero después me apoyaron, mi familia me apoyó y mi esposo se puso contento y asumimos. Estaba estudiando en el Politécnico y quedó todo ahí. Ninguna adolescente está preparada para eso. Lo que toca es ser buena madre, que se protejan con su primera relación, empiecen a protegerse para evitar un embarazo a temprana edad y alguna tipo de enfermedades infecciosas que puede tener en relaciones sexuales».
«Tengo 17 semanas con 5 días, 14 años, salí embarazada a los 13 cuando tuve mi primera relación. Salí embarazada porque no me protegí ni nunca me prepararon acerca de este tema. Mi mamá se puso muy mal, cuando se enteró de la noticia quería sacarme la barriga y mi esposo estaba contento y yo también. Decidimos tenerlo. Me siento bien, con mi edad no me siento preparada para ser madre. Necesito más preparación, más apoyo, más conocimiento del embarazo de adolescencia».
«Tengo 14 años y 27 semanas de embarazo. Nunca recibí preparación sobre el tema, no me siento preparada para ser madre. Porque me siento con poco conocimiento para tener a mi bebé. Hoy les digo a los jóvenes que se cuiden y que eviten un embarazo temprano, que usen preservativo, anticonceptivo, que vayan a planificación familiar».
La adolescencia es un proceso de desarrollo biológico, psicológico, sexual y social. Posterior a la niñez y que comienza con la pubertad. Es una etapa de florecimiento, de proyectos y de descubrimiento de sí mismos y del entorno. Pero, qué sucede cuando la joven se embaraza.

«Me llamo Danneris Carmenates Peña, soy de Argentina Sur, a mis 17 años de edad concebí mi primer embarazo logrado. Fue un embarazo no planificado, aunque tenía pareja estable. A mis 15 años tuve mi primera relación sexual. En ocasiones me protegía, otras no, la cual me conllevó a salir embarazada. Cuando mi familia se enteró, estuvieron de acuerdo mi madre y mi esposo en tener embarazo. Durante mi proceso de gestación, me preparé para enfrentar mi embarazo, aunque fui bajo peso, lo que recibí atención diferente. Me ingresaron a las 20 semanas, hasta el final del embarazo, la cual llevaba en una dieta estricta. Tuve a mi bebé a las 39 semanas. Por mi edad fue bajo peso al nacer, porque con lo que aprendí durante el embarazo, supe que mis órganos no estaban lo suficientemente desarrollados. Por ello fue una de las causas de la cual mi bebé salió bajo peso. Por eso le digo a las jóvenes que eviten los embarazos a edad temprana, que logren sus sueños y que sigan adelante, la cual yo no pude lograr los míos por el embarazo que tuve, que era ser criminalística. No tuve graves consecuencias en mi embarazo, pero no todas las jóvenes somos iguales. Por eso las exhorto a prevenirse, a cuidarse siempre, para evitar un embarazo».
Miedo, incertidumbre, preocupación, desvelos, es lo que siente la familia que enfrenta este proceso.

«Mi nombre es Miriam Peña Ruiz, madre de Danneris Carmenates Peña, madre adolescente. Bueno, yo asumí la noticia bien, porque ya estaba casada, en una pareja estable, aunque me preocupé mucho por los estudios, porque ahí dejaría de ser alguien en la vida. No pudo cumplir su sueño y me causó dolor. El embarazo de Miriam para mí fue muy bonito, pero a la vez fue muy sorprendente, donde tuve que redoblar mucho mis esfuerzos para poder ayudarla y sacarla adelante. Yo tuve que apoyarla en todo, tanto económicamente como sentimentalmente, porque ella estaba muy deprimida. Y como madre me tocó asumir, redoblar todo mi trabajo, mi esfuerzo, tanto sentimental, apoyarla en todo. Por eso le exhorto a las demás familias que no se cansen de apoyarlas y de decirles que eviten un embarazo en edad temprana. Porque una niña pariendo un niño, sus órganos no están preparados para tener un bebé».
El personal médico del municipio se ha enfrentado a historias de adolescentes que han marcado su labor como profesional.
«Doctora Anatiel Tamayo Multan, jefa del GBT número 2 del municipio de Jobabo. Entre los casos relevantes que tuvimos durante el año 2025, del embarazo en la adolescencia fue el de una gestante de 17 años, proviene de una familia disfuncional, padre con antecedentes de esquizofrenia y recluso, y con un abandono de la madre desde la infancia, que le provocó un trastorno depresivo-ansioso. Esta gestante adolescente ha sido interconsultada por una psiquiatría con un trastorno de la personalidad, el cual ha traído consecuencias para ella y ha repercutido durante toda su vida. Se trata de un embarazo no deseado ni planificado, oculto que ella mantuvo desde su primera relación sexual. Al llegar a nuestros servicios, al equipo básico de salud, la misma lo negaba y al hacerle los exámenes complementarios pertinentes, pudimos corroborar que tenía un embarazo de 17 semanas. En ese momento, por la familia, se hizo lo pertinente como para lograr interrumpir dicho embarazo porque la adolescente tenía ansias de seguir estudiando. Ella nos negó totalmente quién pudiera ser el padre. Incluso estuvimos estudiando el caso, buscando a ver si había algún parentesco de violación o algo, pero no fue el caso. Luego, con compañía de la psicóloga, de la trabajadora social, pudimos corroborar que fue de su primera relación sexual. Viene de una familia disfuncional, no tuvo el apoyo esencial que representa prepararse para esa primera vez, para ese primer momento sexual en la vida de cualquier adolescente o de cualquier persona. No tuvo esa preparación, ya que estar siendo criada por la abuela, la niña, se lo cayó por miedo, desconocimiento y a que la regañaran. Fue su primera vez, no tuvo la experiencia, no se protegió. El adolescente con quien tuvo su primer contacto durante todo el embarazo no asumió y hoy por hoy no inscribió la bebé. Finalmente, en este caso, porque se logró a tiempo, se ingresó la gestante, desde el punto de vista de salud, modificar los riesgos que tanto velamos nosotros, lo que hacemos salud aquí, que es la prevención de la salud. Logramos en ella que llegara al final de su embarazo todo normal, sin ningún riesgo, tanto para su bebé como para ella. Hoy por hoy cuentan con buena salud y terminaron, no fue un embarazo pretérmino, no fue un niño bajo peso, tuvo un buen peso y con buenas condiciones al nacer. Esto nos dio el margen que hay que trabajar mucho más con la prevención y la promoción de salud, haciendo charlas, proyectándose en los clubes de adolescentes que tenemos en cada equipo básico de salud, el por qué de la importancia del uso del preservativo».
Testimonios como estos no pueden formar parte de lo cotidiano en Jobabo. Por ello, cada acción que se haga para prevenir este flagelo es un peldaño más que se escala a favor de la adolescencia.



