La situación epidemiológica en Jobabo con relación a las últimas semanas ha experimentado un aumento de los cuadros febriles y la confirmación a través de las pruebas que definen las sospechas de casos de dengue.
Según el Especialista en Higiene y Epidemiología, Fernando Hernández Fonseca, en lo que va del 2025 se han atendido 953 pacientes en la consulta de síndrome febril indeterminado. De estos, 222 fueron estudiados y 85 resultaron reactivos a la prueba de inmunoglobulina (IGM), lo que representa un 38% del total.
Las atenciones por síndrome febril en comparación a la semana precedente aumentaron con 123 casos más. Los escenarios más complejos con la circulación de las dos arbovirosis que hoy nos afectan: dengue y chikungunya, se concentran en Los Solares, El Pueblo, Batey II, reparto Médico y la comunidad rural de Sirvén.
Hernández Fonseca destacó que, las pesquisas aún son insuficientes, aunque en esta semana se experimentó un ligero aumento y esto propició que salga a la luz mayor número de afectados para cortar a tiempo cualquier posible cadena de transmisión.
El especialista hizo un llamado a la población a no bajar la guardia y mantener medidas preventivas. “Es vital eliminar criaderos y acudir al médico ante síntomas como fiebre intensa, malestar general o cefalea“, recalcó.
En cuanto al mosquito transmisor nos encontramos en el último mes del año, en el, se han detectado 4 nuevos focos del Aedes Aegypti en el municipio de Jobabo, elevando el acumulado anual a 251. Esta situación mantiene en tensión a las autoridades sanitarias, dado el peligro que representa este vector, transmisor de enfermedades letales como el dengue.
Los repartos con mayor riesgo, según informaron directivos del departamento de Vectores, son, el Pueblo, el seis y la comunidad rural de San Antonio donde se concentra la mayor focalidad.
Entre los principales depósitos donde se han localizado los focos figuran tanques bajos, cisternas y pozos, lugares propicios para la proliferación del mosquito. Ante esto, las acciones se han intensificado en las manzanas de alto riesgo, con verificaciones casa por casa y labores de prevención para evitar la propagación de arbovirosis. Las autoridades insisten en la necesidad de eliminar posibles criaderos, especialmente ante el incremento de las lluvias, que favorecen la rápida reproducción del insecto.
Como parte de la estrategia preventiva, se realiza el tratamiento adulticida y charlas educativas en los repartos más afectados, con el objetivo de elevar la percepción de riesgo en la población. Se enfatiza en la responsabilidad individual y colectiva, promoviendo el autofocal familiar y laboral para eliminar depósitos de agua que puedan convertirse en criaderos.




