A pesar de disminuir en las últimas jornadas las atenciones médicas por síndrome febriles indeterminado, autoridades del sector de la salud en Jobabo mantienen la vigilancia sanitaria, llaman a extremar las medidas de higiene y la visita oportuna a los servicios médicos para proteger el bienestar de la población en las comunidades.
En conversación con el Especialista en Higiene y Epidemiología, Fernando Hernández Fonseca, informó a la prensa que las atenciones por síndrome febril en comparación a la semana precedente disminuyeron con 10 casos. Los escenarios más complejos con la circulación de las dos arbovirosis que hoy nos afectan: dengue y chikungunya, se concentran en Los Solares, El Pueblo, el 5, Los Sitios y las comunidades rurales de San Antonio, La Zorra y las Vitalinas.
Hernández Fonseca, insta a la población a acudir al médico ante síntomas (fiebre, dolores de cabeza, retroocular y/o abdominal, malestar general, entre otros. Al mismo tiempo recalca no automedicarse; realizar el autofocal familiar, la limpieza de patios y zanjas; el cepillado de tanques y bebederos de animales; uso de mosquitero y, no asistir a los centros laborales y educacionales si presenta síntomas de estos padecimientos.
El especialista convoca, también, a la ciudadanía a aumentar la percepción de riesgo; e informar con premura a su área de salud ante cualquier sintomatología para establecer diagnósticos que posibiliten la atención especializada de los pacientes y dirigir las acciones hacia los lugares según la notificación de casos.
En cuanto al mosquito transmisor nos encontramos en el primer mes del año, en el, se han detectado 15 nuevos focos del Aedes Aegypti en el municipio de Jobabo. Esta situación mantiene en tensión a las autoridades sanitarias, dado el peligro que representa este vector, transmisor de enfermedades letales como el dengue.
Los repartos con mayor riesgo, según informaron directivos del departamento de Vectores, son, el Pueblo y Los Solares donde se concentra la mayor focalidad.
Entre los principales depósitos donde se han localizado los focos figuran tanques bajos, cisternas y pozos, lugares propicios para la proliferación del mosquito. Ante esto, las acciones se han intensificado en las manzanas de alto riesgo, con verificaciones casa por casa y labores de prevención para evitar la propagación de arbovirosis.
Además, se realizan charlas educativas en los repartos más afectados, con el objetivo de elevar la percepción de riesgo en la población. Las autoridades insisten en la necesidad de eliminar posibles criaderos, y se enfatiza en la responsabilidad individual y colectiva, promoviendo el autofocal familiar y laboral para eliminar depósitos de agua que puedan convertirse en criaderos.




