El hospital de Jobabo dio un paso importante para mitigar los efectos de la inestabilidad eléctrica con la instalación de dos paneles solares en áreas críticas. La medida, implementada en las últimas horas, busca asegurar condiciones mínimas de operatividad en el cuerpo de guardia y la sala de terapia intensiva, dos servicios que se habían visto severamente afectados por los recientes cortes de energía.
Según explicó la Directora del Policlínico, Dianelys Hernández Tamayo, la iniciativa surgió como respuesta directa a las jornadas en que el personal médico tuvo que asistir a los pacientes en completa oscuridad, valiéndose únicamente de lámparas recargables para garantizar la atención.
Los nuevos sistemas, de dos kilowatts cada uno, están destinados específicamente a reforzar el alumbrado de estas instalaciones. Hernández Tamayo detalló que, aunque la potencia no es elevada, permitirá la iluminación en el cuerpo de guardia y en la sala de terapia, así como el funcionamiento puntual de equipos de refrigeración y hornillas que operen a 110 voltios en estos locales. “Esto surge a raíz de los días que por el déficit de capacidad de energía estuvo el hospital a oscuras”, enfatizó la directora, destacando el compromiso del personal que nunca abandonó sus guardias pese a las precarias condiciones.
No obstante, la directiva fue clara al señalar que la solución no cubre todas las expectativas ni resuelve la compleja situación de la terapia intensiva. A pesar de la instalación de los paneles, la falta de energía limita el uso de equipos de alto consumo y sistemas de climatización esenciales para pacientes en estado crítico.
“La urgencia se atiende, siempre va a haber un médico especialista de guardia, pero no se puede mantener en terapia ante el déficit energético”, explicó Hernández Tamayo, indicando que, si bien se estabiliza a los pacientes en el lugar, posteriormente deben ser remitidos a la provincial para su continuidad asistencial.




