La identidad de Jobabo, legendario paraje al sur de Las Tunas, se hunde en el sustrato mismo de la época colonial, donde las primeras huellas de su historia se entretejen entre crónicas de colonos españoles y vestigios de los pueblos originarios. No obstante, su verdadero carácter se forja en el crisol del encuentro multicultural: durante más de un siglo, la incesante llegada de migrantes —españoles, estadounidenses, antillanos, haitianos, jamaiquinos, chinos, japoneses y cubanos— ha moldeado un perfil cultural profundo, diverso y singular.
Jobabo es el municipio más austral de Las Tunas, compartiendo frontera territorial con Amancio y Colombia, y alberga una población que supera ligeramente los 37 000 habitantes. Su cabecera, el poblado homónimo de Jobabo, constituye el núcleo urbano principal y el centro simbólico de esta histórica confluencia humana.
Situado en el extremo suroriental de la provincia, el municipio de Jobabo limita al sur con el golfo de Guacanayabo; al este, con los municipios de Tunas y Río Cauto; al oeste, con Colombia y Guáimaro; y al norte, nuevamente con Guáimaro y Tunas. Su cabecera municipal se localiza en las coordenadas 20.9° de latitud norte y 77.3° de longitud oeste, punto geográfico que condensa siglos de historia migratoria en el mapa más recóndito de Cuba oriental.








