Durante la madrugada de este jueves, se llevó a cabo un operativo de emergencia para suministrar combustible al Policlínico con Servicio de Hospitalización 14 de Junio y al Centro de Telecomunicaciones de Jobabo, con el objetivo de garantizar el respaldo energético de ambas instalaciones estratégicas.
La medida responde a la situación que enfrenta el municipio tras más de 24 horas sin servicio eléctrico, primero por una avería en las líneas de alimentación del circuito local y posteriormente debido a la desconexión del sistema electroenergético nacional.
De acuerdo con información ofrecida por directivos de ambas entidades, el hospital cuenta ahora con reservas de combustible para aproximadamente 40 horas de funcionamiento continuo de su grupo electrógeno. Sin embargo, a pesar del abastecimiento, la planta se encuentra actualmente detenida a la espera de una revisión técnica, luego de que presentara fallos durante el tiempo que operó en la madrugada. Esta situación obliga a extremar las medidas en el centro asistencial, que había permanecido sin electricidad durante más de un día.
En el sector de las telecomunicaciones, la empresa ETECSA logró asegurar el respaldo de combustible para un periodo estimado de cuatro días, lo que permite garantizar la operatividad tanto de la telefonía fija como de la red móvil en el territorio. No obstante, la noche anterior al abastecimiento, la red celular se vio obligada a desconectarse debido al agotamiento casi total del sistema de almacenamiento de energía, aunque se mantuvo en funcionamiento la telefonía fija y el resto de los servicios asociados.

La avería inicial en las líneas de alimentación del circuito de Jobabo desencadenó una cadena de afectaciones que dejaron al policlínico en una situación de vulnerabilidad energética extrema. La posterior salida del sistema eléctrico nacional agravó el escenario, impidiendo la recuperación del servicio por medios convencionales y haciendo vital la distribución de combustible para los generadores de emergencia de estos centros vitales para la población.
Mientras se espera por la reparación de las líneas eléctricas dañadas y la normalización del sistema electroenergético del país, las autoridades locales mantienen la vigilancia sobre el estado de los grupos electrógenos y la búsqueda de alternativas para garantizar los servicios básicos.




