El incremento desmedido de los precios de los alimentos, el incumplimiento de las normativas que fijan costos máximos para productos de alta demanda y la persistente negativa de algunos vendedores a aceptar el pago electrónico fueron debatidos en el intercambio sostenido este miércoles en Jobabo entre dirigentes locales y Trabajadores por Cuenta Propia y representantes de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes), una problemática que afecta directamente a la población y la economía del municipio.
Durante el encuentro, se buscó esclarecer aspectos clave del entorno comercial, con énfasis en los factores que inciden en la actual aceleración inflacionaria, identificándose como causas fundamentales la violación de normativas establecidas a nivel nacional y territorial, así como el impacto negativo que estas prácticas generan en el poder adquisitivo de los jobabenses.
La necesidad de cumplir estrictamente con la política de precios vigente fue parte del diálogo, aunque se reconoció que las limitaciones en el acceso a combustibles han provocado un encarecimiento del transporte de cargas y, por consiguiente, un aumento en los costos de los productos adquiridos fuera del municipio
Las autoridades locales fueron enfáticas al señalar que esta situación no justifica los incrementos abruptos aplicados a determinados surtidos, sobre todo se cuestionó especialmente el alza de productos que ya se encontraban almacenados antes de las recientes medidas que imposibilitan el acceso al combustible, lo que evidencia una práctica especulativa que desoye la política de precios y afecta la economía familiar.
En este sentido, Osmel Osorio López, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en Jobabo, fue claro al referirse a casos detectados en las últimas dos semanas, señalando que ciertos alimentos han experimentado un ritmo de crecimiento inflacionario que traspasa toda lógica económica, desmarcándose por completo de factores como la escasez real o los costos de adquisición.
La violación de los precios topados para productos sensibles fue uno de los puntos más críticos debatidos, y se instó a los presentes a autorregularse y cumplir lo estipulado por la ley.
El intercambio también sirvió para que los comerciantes privados expusieran sus inquietudes, particularmente en torno a las transacciones digitales, quienes argumentaron que, si bien el comercio minorista enfrenta trabas para implementar el pago electrónico, el verdadero obstáculo radica en que el acceso al mercado mayorista —fuera del municipio— exige, en muchos casos, el uso de efectivo, lo que genera una contradicción en el sistema de operaciones financieras.
Frente a este planteamiento, las autoridades reconocieron que la problemática escapa a las facultades locales, dado que los centros mayoristas se encuentran fuera de la jurisdicción municipal, pero se recordó a los presentes que los mecanismos de pago están claramente definidos en las legislaciones vigentes, y que no existen limitaciones legales que impidan el uso de las plataformas digitales en las transacciones minoristas.
En consecuencia, se insistió en la obligatoriedad de cumplir con la política de precios y facilitar estos medios de pago.
La prioridad del debate, fue trazar soluciones consensuadas y prestar mayor atención a un fenómeno inflacionario de carácter multicausal que en las últimas dos semanas, el se ha intensificado en Jobabo, golpeando con fuerza a la mayoría de la población, por ello, el encuentro concluyó con el compromiso de reforzar la fiscalización y promover una cultura de cumplimiento normativo que permita contener la escalada de precios y proteger el bienestar de los consumidores.




