En medio de las fuertes corrientes del Cauto, cuando el río amenazaba con tragarse por completo el caserío, los rescatistas jobabenses y tuneros estuvieron en Guamo, una comunidad rural del municipio granmense de Río Cauto. Ahí, entre las casas inundadas y pocos claros de tierra firme, más de una decena de pobladores de Jobabo y la cabecera provincial de Las Tunas, salvaron vidas.
La operación, difícil, riesgosa y llena de obstáculo, concluyó con el sorteo de más de cinco kilómetros de terreno inundado hasta tierra firme, donde finalmente más de mil personas que quedaban en Guamo pudieron llegar hasta Jobabo y recibir protección.



















