Mientras la capacidad productiva agrícola crece de manera sostenida en prácticamente todas las cooperativas y unidades estatales del territorio, la ganadería jobabense no solo disminuye en número y capacidad de aporte, sino que su recuperación a corto y mediano plazo se hacen imposible dado el deterioro generalizado de la masa.
Esta semana en los entornos de análisis del sector agropecuario volvió a analizarse tal situación, ahora con una mirada puesta en la devolución a la parte estatal de las capacidades de gestión pecuaria con la recuperación de infraestructuras y áreas de manejo de diferentes programas vinculados a la reproducción, la compra y mejora, y los servicios técnicos.
Dirigentes locales enfatizaron que a la par de la exigencia que se le hace a las cooperativas, que aportan prácticamente la totalidad de lo que se produce tanto en los dos renglones principales vinculados a la ganadería, la empresa estatal tiene que dar el ejemplo y proyectarse de manera inmediata revitalizar sus centros productivos sin ser meramente un intermediario del sector campesino.
Entre los acuerdos fundamentales está la habilitación de un centro de crianza y mejora del ganado para darle un valor agregado al rebaño con destino a la industria, el rediseño de la estructura de compraventa, la adquisición de redes mejoradas genéticamente, la creación de capacidades para volver a prestar servicios de inseminación artificial y la reconstrucción de los sistemas de áreas de rotación de pastoreos y potreros, actualmente infestados en más de un 50% de marabú y algarrobilla.
Además se orientó revisar las posibilidades de mejorar las capacidades técnicas de las pesas de ganado, las cuales tienen un alto grado de deterioro por los años de uso y la falta de un adecuado mantenimiento.
Otro de los temas abordados que incide directamente en la ganadería y especialmente en la producción lechera fue la gestión de los pagos, cuya deuda de casi medio semestre recientemente fue saldada por la industria Láctea sin embargo, persisten los riesgos de impagos futuros, agudizados por la limitada capacidad de los bancos de entregar los montos en efectivo correspondientes a las bases productivas jobabenses.
En este sentido no solo se hizo un llamado a la comprensión por parte de las juntas directivas, sino que se exhortó a mirar con más agudeza los términos contractuales y exigir responsabilidades legales ante las morosidades de los comercializadores.




