La protección de la población civil ante posibles escenarios de agresión armada concentró este sábado los esfuerzos de una jornada de defensa nacional en Jobabo, con acciones dirigidas por las estructuras de defensa de zonas y su preparación para garantizar respuestas coordinadas en la seguridad de los ciudadanos y la integridad de las infraestructuras críticas en medio de supuestas operaciones hostiles.
Un eje fundamental de la jornada fue el completamiento y la verificación de las estructuras de mando a nivel territorial, evaluando la capacidad de respuesta y que todas las plazas de dirección estuvieran cubiertas, que la cadena de mando fuera ágil y efectiva para dirigir el quehacer defensivo en todos los contextos de una agresión armada.
De acuerdo con los objetivos y estrategias defensivos locales se desarrollaron acciones clave para actualizar los planes de aviso y el sistema de enlace entre todas las estructuras de mando en el territorio, lo que permitió perfeccionar los mecanismos de comunicación y alerta temprana, además de fortalecer la coordinación entre entidades estatales, instituciones económicas y órganos de gobierno local para una respuesta unificada tanto en la defensa civil como militar.
La coordinación interinstitucional se extendió a los ámbitos de la producción y los servicios logísticos en situaciones de crisis, analizándose las potencialidades del territorio para mantener, en condiciones excepcionales, el abastecimiento de alimentos, agua, energía y otros recursos vitales para la población y las fuerzas de defensa.
En el ámbito táctico, la preparación militar ocupará en lo.adelante un lugar central con el adiestramiento de los destacamentos de defensa zonales. Estas unidades, integradas por reservistas y milicianos, practicarán técnicas de combate adaptadas a la lucha asimétrica en entornos urbanos y suburbanos, con énfasis en la neutralización de incursiones de fuerzas irregulares o comandos enemigos, incluyendo objetivos aéreos de baja altura.
El ejercicio, de carácter integral, reafirmó la doctrina defensiva del país, basada en la “Guerra de Todo el Pueblo”, asegurando que cada zona, estructura de mando y la población en general estén preparados para protegerse y contribuir a la defensa de la soberanía nacional bajo cualquier circunstancia.




