El pasado jueves, la comunidad del Batey se convirtió en el epicentro de las tradiciones rurales con la celebración de la Cucalambeana Municipal, una fiesta que reafirma la vigencia del legado campesino en Jobabo. El evento contó con una entusiasta participación de los alumnos de la escuela primaria José Antonio Hechavarría, quienes a través de diversas manifestaciones artísticas, demostraron el relevo generacional en la salvaguarda de nuestras raíces. La jornada estuvo presidida por Raiza Ramírez, directora municipal de Cultura, y Eldris Pupo Rodríguez, director de la Casa de Cultura Perucho Figueredo Cisneros, acompañados por otros directivos del territorio.
La cita fue un escaparate excepcional para la maestría de los artesanos provenientes de todo el municipio, cuyas obras reflejaron la identidad y el ingenio local. Paralelamente, los asistentes pudieron disfrutar de una variada exposición de platos tradicionales, donde el sabor de la cocina criolla reafirmó su lugar como patrimonio inmaterial de la nación. Estas muestras, que combinaron lo utilitario con lo culinario, sirvieron de preámbulo para un programa cultural diseñado para enaltecer la vida en el campo.
La música campesina fue la gran protagonista de la tarde, con momentos culturales que hicieron vibrar a los presentes al ritmo de la décima, el punto cubano y el son. Artistas locales y aficionados rindieron tributo a la figura de El Cucalambé, envolviendo a la comunidad en un ambiente de festividad y respeto por lo autóctono. Cada acorde y verso declamado subrayó la importancia de mantener vivas las costumbres que definen la idiosincrasia del habitante de estas tierras tuneras.
Uno de los momentos más esperados fue la tradicional selección de la Flor de Birama, certamen que resalta no solo la belleza de la mujer joven del territorio, sino también su conocimiento y compromiso con la cultura campesina. La elegida representará el espíritu de esta festividad que, año tras año, fortalece el sentido de pertenencia en Jobabo. Con este evento, el Batey ratifica su compromiso con la promoción cultural, dejando una huella de alegría y tradición en el corazón de sus pobladores.




