No solo fue un buen balance anual, sino que primó la responsabilidad sindical para con la gestión institucional y la exigencia a los administrativos de rendir cuenta ante los colectivos de trabajadores por los disímiles problemas que afectan actualmente al sector de Salud en Jobabo.
Precisamente, el grueso del debate estuvo enfocado en los aspectos que de manera incongruente afectan la gestión de los recursos humanos, los incentivos salariales, la movilidad de profesionales a otros sectores mejor remunerados, la no transparencia en la ejecución presupuestaria para la adquisición de insumos y recursos que posibiliten un mejor servicio, y la necesidad de retomar prácticas, inventivas e innovaciones que en otros momentos de carencias dieron buenos resultados en el hospital jobabense y su red de centros asistenciales.
Fue muy cuestionado el rol de la Unidad de Apoyo a la Salud, una institución subordinada al gobierno local que administra el financiamiento a los centros asistenciales del territorio, y que, según la explicación dada a los representantes sindicales, actúa fuera de la dirección del sistema sanitario y no rinde cuentas a este.
Debido a ello, no se pudo presentar en el balance un informe sobre el presupuesto ni dar respuesta a decenas de inquietudes que están relacionadas con la gestión de esta dependencia, pero que influyen negativamente en el quehacer sanitario local.

Sobre el salario se abordó la situación de los pagos fuera de fecha y las inconformidades con la redistribución de los presupuestos inejecutados, exponiéndose que no hay claridad de cómo se está ejecutando tal medida dispuesta en el acuerdo 10199 del Consejo de Ministros. Además, se evidenció que se obvia el papel del sindicato en este aspecto.
En el balance anual del sindicato de los trabajadores de la Salud en Jobabo se cuestionó la falta de gestión administrativa en la búsqueda de soluciones ante la situación energética, pues reflejaron que los servicios asistenciales carecen de dispositivos de alumbrado de emergencia, lo cual complica el trabajo en áreas de urgencia médica y hospitalización.
No pasó por alto la autocrítica al papel de los representantes sindicales, los cuales, expusieron, tienen que ser más activos y protagonistas frente a estos asuntos plantean los trabajadores.
Se habló también sobre la emulación, las innovaciones, el convenio colectivo, el funcionamiento de las secciones de base y las experiencias que hay en determinadas dependencias del sistema de la salud, todo en aras de lograr un mayor protagonismo del gremio y su rol activo en defensa de los intereses de los afiliados.




